Publicado: marzo 29, 2025, 11:07 am

«Nunca una cámara se había tenido que defender de la otra cámara y del Gobierno». El PP inicia un nuevo choque de trenes entre el Senado y el Congreso. El principal partido de la oposición va a acudir al Tribunal Constitucional para plantear un conflicto de competencias contra la Cámara Baja y contra el propio Gobierno, por haber vetado las enmiendas aprobadas en la Cámara Alta en la Ley de desperdicios alimentarios. Esas enmiendas se eliminaron del texto antes de la votación final, para no perderla, según el PP, que cree que esto es ilegal, porque «las enmiendas aprobadas en el Senado se tienen que votar tal cual».
Así lo ha anunciado Cuca Gamarra, en la Reunión Interparlamentaria del PP, que ha reunido este fin de semana en Sevilla a más de 750 parlamentarios populares. «El PP va a instar que el Senado promueva el conflicto de atribuciones tanto contra el Congreso como contra el Gobierno, y todos los diputados y senadores del PP hemos instado a interponer recurso de amparo y de inconstiticionalidad contra la ley que los ha privado de defender el derecho a que se legisle con mayorías».
Es decir, en total habrá cuatro recursos ante el Alto Tribunal. Dos los interpondrá el Senado (contra el Congreso y contra el Gobierno) y dos (uno de amparo y otro de inconstitucionalidad), los parlamentarios del PP.
«Vamos a proteger nuestra democracia. Vamos a utilizar todos los instrumentos a nuestro alcance: los de las leyes españolas y también los de las leyes europeas», ha retado Gamarra a Francina Armengol, presidenta del Congreso. Es decir, el PP ya prepara el terreno para acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, si el TC rechaza sus pretenciones.
Esto último es lo que se temen en Génova, donde acusan a Cándido Conde-Pumpido de ser parcial. «Ese recurso vale para Europa, nos apoyaremos en TC y en las leyes europeas. Defenderemos y protegeremos la democracia en España con instrumentos a nuestro alcance», han explicado después fuentes del PP.
«Ante el veto del Gobierno de España y de la Mesa del Congreso al Senado como cámara, pero también a la mayoría del Congreso, no nos vamos a quedar quietos», ha añadido Gamarra, para quien «es inconstitucional vetar una enmienda que el Senado lo aprobó y que se debe votar tal cual en el Congreso».
Gamarra ha exigido a Pedro Sánchez que «deje de actuar como un pequeño dictador y respete la separación de poderes». «No aceptamos ni tics autoritarios ni islas de impunidad», ha enfatizado, porque «no puede existir impunidad, venga de donde venga».
¿Qué ha ocurrido? Que la Mesa del Congreso rechazó la semana pasada varias enmiendas a la Ley de desperdicios alimentarios, incorporadas y aprobadas previamente en el Senado. Moncloa las arrancó del texto que se iba a votar en el Congreso porque afectaban a los Presupuestos. Por ejemplo, una de esas enmiendas implantaba un tipo de IVA del 2% a las adquisiciones de pan, quesos, huevos, frutas o verduras o aceite de oliva, entre otros, hasta el 31 de diciembre de 2025.
El Ejecutivo no pudo tumbar en el Senado -donde el PP tiene mayoría absoluta- la decena de enmiendas, que afectan a los Presupuestos. La Mesa del Congreso las suprimió en base al artículo 134.6 de la Constitución, que dice lo siguiente: «Toda proposición o enmienda que suponga aumento de los créditos o disminución de los ingresos presupuestarios requerirá la conformidad del Gobierno para su tramitación».
Pero Gamarra asegura que la forma en la que se vetó fue inconstitucional, porque se mutiló una norma que venía del Senado y se debería votar tal cual. «En el Congreso se amordazan y se guillotinan enmiendas, y el reglamento es papel mojado», ha denunciado. «Y al Senado se le socavan sus competencias de modo espurio».
En todo caso, es un asunto de no poca complejidad técnica y legislativa. El letrado mayor del Congreso, Fernando Galindo, advirtió entonces, en la reunión de la Mesa del 18 de marzo, de viva voz, que la eliminación de las enmiendas no se podía hacer así. Dijo que el Gobierno no podía mutilar el texto del Senado con un veto ante el Congreso, y que la Mesa del Congreso no podía adoptar medidas sobre vetos de enmiendas del Senado.
Y así aparece en el acta de la Mesa, a la que ha accedido EL MUNDO: «No es la Mesa del Congreso la que debe dirimir el conflicto entre el Gobierno y el Senado», dijo Galindo. «Las disconformidades deben resolverse por la Cámara en la que se han presentado las enmiendas», añadió. Sin embargo, el propio Galindo emitió después un informe avalando la decisión.
Vox: aplauso «bobalicón»
Antes de eso, Gamarra ha arengado a los suyos en el cónclave hispalense. «Sevilla es un talismán para el PP», ha sostenido Gamarra, recordando que hace justo 35 años Manuel Fraga dio el relevo a José María Aznar en la capital hispalense, «sin tutelas ni tutías». Y que hace tres años Alberto Núñez Feijóo llegó al liderazgo popular en esta misma ciudad.
En cuanto al tema de mayor actualidad, el del gasto en defensa, Gamarra ha tildado al presidente del Gobierno de «mentiroso sin fronteras». «Ya Pedro Sánchez miente dentro y fuera de España. No sólo a nosotros». Para la número dos de Feijóo, el líder socialista no ha detallado la inversión en defensa, ni en qué plazos, ni cómo se fiscalizará, ni de dónde se sacará el dinero.
«Estos días hemos sabido que también está tratando de engañar a la OTAN y a la UE. Ya se ha comprometido llegar al 2% antes de verano», pero luego ha rectificado. ¿Cómo lo va a hacer, sin el Congreso y el Senado? O trae las cosas a las Cortes, o tiene que convocar elecciones», ha zanjado.
Que hable claro, que no haga como Zapatero en la crisis. Que hay necesidad de rearme y hay una amenaza que nos lleva a buscar otras posiciones. No es con un kit de supervivencia de buenismo lingüístico.
Critica a «algunos que aplauden bobaliconamente los aranceles del 25% campo y automóvil», en referencia inequívoca a Vox. «A todos aquellos que se dicen de la derecha valiente, que dejen de comportartse como mayordomos de los intereses extranjeros».