Publicado: abril 7, 2026, 10:08 am

Aitana Sánchez-Gijón ha recurrido a las redes sociales para hacer un guiño a su relación con Maxi Iglesias, destapada hace unos días a raíz de unas fotografías en una revista del corazón en la que aparecen besándose.
Aunque ninguno se ha pronunciado públicamente sobre las imágenes, la actriz sí que ha querido hacer una sutil pero firme referencia a esta historia a la que aun no se le ha puesto un nombre. Lo ha hecho compartiendo las palabras que ha escrito sobre ella Roy Galán sobre la expectación que ha despertado su relación con el actor y los comentarios a su diferencia de edad, 22 años.
«Es llamativo que sea el amor, el deseo o la tragedia ajena lo único que moviliza nuestra curiosidad«, comienza el texto. «Demandamos así que una mujer a la que no conocemos (por mucho que tenga un trabajo público) nos dé explicaciones de por qué se da un beso con un hombre. Además, jugamos al escándalo, que no es sino una forma moral de intervenir la realidad. Se usa para abrir un debate de algo que no tendría que ser debatido, porque si tú no tienes un problema, por qué deberían tenerlo los demás sobre algo que no van a vivir«, continúa.
«Dejar a alguien sin el derecho al secreto sería pues querer desvelar su interior. Es dejarle sin la posibilidad de mantener un jardín alejado del resto, algo propio. Hacerlo, además, en contra de su voluntad es una forma de dejarle sin la capacidad del lenguaje, de decidir las palabras para nombrar. Dejarle sin la posibilidad de vivir algo sin la mirada autoritaria de un ‘padrepaís’. Es curioso porque el cuerpo público es un cuerpo de intimidad floja: poner límites parece una falta de respeto a quien te mira y cree que te hace con su mirada. Este hacer lleva aparejada una deuda, un peaje, que es que no puedes decir que no porque yo te reconozco», reflexiona el autor.
«Decir que tenemos derecho a conocer la intimidad del otro sin su consentimiento es hacer ver que hay personas que merecen la expropiación pública de sus secretos porque sus vidas valen menos, son menos, es una manera de recobrar el poder que les damos. ¿Por qué motivo no debería tener Aitana Sánchez Gijón derecho a la noche?», concluye.
