Publicado: abril 10, 2026, 4:08 am

La pugna que enfrenta a los ganaderos con la industria transformadora por el precio de la leche en origen, que puede tener consecuencias en el súper, se radicaliza, en un momento en el que los primeros afrontan una escalada de los costes de la electricidad, el combustible y los plásticos por el conflicto en Oriente Próximo. A esto se añade la entrada masiva de excedente de leche de otros países europeos a menores precios. Asaja, COAG y UPA ya se han reunido con la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA). Este órgano, que vela por el funcionamiento del mercado agroalimentario, les ha requerido documentación sobre los últimos contratos de precios firmados con descuentos de hasta nueve céntimos por litro.
¿El turno de Competencia?
No es el único movimiento que han realizado las principales organizaciones agrarias. UPA ha anunciado que va a facilitar a la AICA una lista de las empresas de transporte, que están trayendo leche desde Francia y Portugal «a precios de derribo», para que se amplíen las inspecciones. Además también están llamando a las puertas de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que el organismo anule lo firmado con la industria láctea, y que ha llevado a varias granjas a ‘tirar’ literalmente la leche.
Fuentes consultadas apuntan que el regulador todavía no ha dado una respuesta a las peticiones que está recibiendo, y lamentan la ruptura de la «entente cordiale» lograda en los últimos años. El Ministerio de Agricultura, que ayer reunió a los principales representantes del sector, pidió «prudencia» a ganaderos e industria y que se aplique de forma correcta toda la regulación, incluida la Ley de la Cadena Alimentaria. La norma, entre otras disposiciones, prohibe la venta por debajo de los costes de producción. Los ganaderos observan, con sorpresa, los últimos movimientos de la industria: «La historia se repite: la industria impone y no negocia», declaraba el presidente de la sectorial láctea de Asaja Ramón Artime a la salida.
AICA y la «confidencialidad» de los denunciantes
En la reunión con Agricultura sí hubo un anuncio significativo: la AICA reforzará sus labores de supervisión este año y existe la opción de denunciar posibles incumplimientos de la normativa «garantizando la confidencialidad». Fuentes consultadas reconocen que muchos ganaderos temen verse «señalados» como conflictivos y, las organizaciones agrarias, se están convirtiendo en el principal cauce para las denuncias. En el departamento dirigido por Luis Planas también pidieron «prudencia» a ganaderos e industria y que se aplique de forma correcta toda la regulación, incluida la Ley de la Cadena Alimentaria.
El lácteo, el segundo más inspeccionado
La Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) realizó 399 inspecciones durante el último año, según consta en el último ‘Informe de actividad’ del órgano y el sector lácteo fue el tercero más investigado con 28 inspecciones, solo superado por el grupo de frutas y hortalizas (224) y el total del sector cárnico (53). Si consideramos las inspecciones impulsadas desde la creación del organismo en 2014, el lácteo es la segunda actividad más investigada acumulando a 31 de diciembre hasta 1.364 inspecciones. Esto es el 16,22% del total, solo por detrás de Frutas y Hortalizas (2.569).
«Bajadas de 8 o 9 céntimos»
Artime mostraba su extrañeza porque hace unos meses se hablaba de que faltaba leche en España «y de la noche a la mañana, nos hacen bajadas de 8 o 9 céntimos, porque hay que entender que todos esperábamos una bajada de la leche, pero una bajada racional que sería 2o 3 céntimos». El representante de Asaja ha apuntado que intentarán encauzar el conflicto en el seno de la Organización Interprofesional Láctea (Inlac), pero advierte que «veo que el Ministerio (de Agricultura) se pone de perfil y la industria no está por la labor». Además ha mencionado la escalada de los carburantes o de la electricidad por el conflicto en Oriente Próximo.
Isabel Vilalba, de COAG, habla de bajadas de 7 u 8 céntimos por litro y detecta «algunas actuaciones ilegales» que deberían estudiar los reguladores. Para Vilalba los últimos contratos «destruyen valor» y deberían «ser considerados ilegales». Desde UPA Galicia, Roberto Álvarez, habla de «una situación irregular» y acusa a la industria de «imponer, al margen del mercado, la mayor bajada en 20 años coincidiendo con un incremento brutal de costes por la guerra de Irán».
Irrupción de excedentes europeos
En declaraciones a ‘La Información Económica’, la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil) apuntaba que a España ha llegado el proceso de ajuste de los precios. Una «normalización» iniciada a nivel europeo, a partir del segundo semestre de 2025, y que también aterriza como excedentes comunitarios desde Francia o Portugal, que se importan a menor coste. Según el Observatorio del Mercado Lácteo de la Comisión Europea (CE), el precio medio de la leche cruda en la Unión Europea (UE) era de 0,44 euros el litro en febrero. En España este valor era de 0,52 euros/litro, apenas superada por países como Malta (0,63) y Chipre (0,66 euros).
El director general de Fenil, Luis Calabozo, recordaba que España es deficitaria y que no produce la suficiente leche para cubrir sus necesidades, por lo que se ve sometida a unos mercados internacionales condicionados por la geopolítica. España genera un 30% menos de las necesidades de consumo del mercado nacional, unas 7,4 millones de toneladas de leche de vaca. En paralelo, las importaciones cerraron el año pasado por encima del millón de toneladas. Lo que no se registraba desde 2012. Calabozo apostaba por «ayudar a las familias españolas a diferenciar el producto nacional por precio» y proponía rebajar el IVA de todos los productos lácteos.
