Publicado: agosto 24, 2026, 4:00 pm

María Dolores, de 86 años, tardó exactamente una hora en salir del centro de urgencias de atención primaria (CUAP) Manso de Barcelona desde que entró, sobre las 9.45 horas, de un martes de agosto. Tiene algo de artrosis y le ha fallado la rodilla. Está en silla de ruedas y la acompaña su hijo, Ángel, de 60. «La verdad que la atención ha sido muy rápida. Llamé a la ambulancia a las 8. Llevamos aquí esperando unos 15 minutos», comenta desde la sala de espera, que está bastante vacía. «Hemos venido más veces y nunca hemos tenido una espera excesiva», asegura Ángel.
