Publicado: septiembre 3, 2026, 10:11 pm

Hasta el último euro. Es el nombre que recibe el videojuego impulsado por BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, junto al bróker XTB. Esta iniciativa tiene por objetivo fomentar la educación financiera entre los jóvenes a través de situaciones con las que se sienten identificados. El proyecto parte de que si bien los jóvenes invierten a edades cada vez más tempranas gracias al uso del teléfono móvil y el mayor número de plataformas disponibles para hacerlo frente a las generaciones anteriores, lo cierto es que solamente un 5% de los estudiantes españoles cuenta con un nivel alto de competencias financieras, porcentaje que choca con el 11% del resto de la OCDE.
A esto se une que en el informe PISA de 2022 la calificación de España fue seis puntos inferior (486) a la registrada en la evaluación de 2018. En base a esto, Javier Urones, responsable de desarrollo de negocio para España de XTB, ha puesto de relieve la necesidad de que la educación financiera evolucione al mismo ritmo que los jóvenes se relacionan con el dinero y cita tres factores por los que no se llega a este público cuando se habla de finanzas. El canal, ya que los contenidos no siempre están disponibles en los espacios que frecuentan los jóvenes, como las redes sociales; el formato, con predominio de los documentos frente a los formatos interactivos y visuales; y el momento, pues los conceptos se explican antes de que exista una situación que haga necesario utilizarlos.
En este contexto, ven una oportunidad para llegar a este colectivo a través de los videojuegos y cambiar el orden de aprendizaje para que pueda descubrir las consecuencias de cada movimiento y explicar a posteriori los conceptos que hay detrás. Está disponible online de manera totalmente gratuita. El videojuego utiliza una estética inspirada en los clásicos de 8 bits para crear un entorno reconocible. Al igual que en la vida real, plantea situaciones cotidianas que permiten al jugador analizar sus motivaciones, valorar riesgos y pensar en las consecuencias. En palabras de Urones, el encargado de su presentación, «no busca convertir un curso de educación financiera en un juego, sino utilizar el lenguaje del videojuego para despertar la curiosidad, plantear decisiones y desarrollar hábitos financieros».
El jugador comienza su experiencia eligiendo un personaje: Álvaro, tiene quince años y debe gestionar su primera paga; Diego, 21 años, estudiante con presupuesto ajustado; Marina, 24 años, acaba de arrancar su carrera profesional y recibe su primer sueldo. En función del personaje elegido, toma decisiones financieras que afectan a la vida de su personaje durante un mes, algo que abarca desde una compra impulsiva a una suscripción, un viaje con amigos o tener que hacer frente a un gasto inesperado. La biblioteca parte de la base de más de 50 escenarios, por lo que es difícil que haya dos partidas iguales.
Después de cada elección hay una consecuencia inmediata, por lo que al finalizar la partida se muestra la conclusión global a la que ha llegado el usuario el camino elegido. Es decir, el juego no premia siempre ahorrar ni castiga los gastos, sino que plantea dilemas reales sin que haya una respuesta perfecta. Pasadas diez preguntas, el jugador conoce el saldo final con el que ha llegado a final de mes y debe afrontar una última decisión acerca de qué hacer con el excedente o cómo cubrir una eventual deuda. La partida dura entre 10 y 15 minutos y finaliza tras asignar uno de los cinco perfiles disponibles. Pero no hay una nota: el resultado muestra cómo se relaciona actualmente el jugador con el dinero, sus fortalezas y los hábitos que puede seguir desarrollando.
‘Hasta el último euro’ va enfocado en jóvenes de entre 14 y 30 años, un tramo que abarca desde la educación ESO y Bachillerato hasta los primeros años de vida laboral. Estos son precisamente los tramos de edad en los que se toman las primeras decisiones financieras de manera autónoma y en la que se consolidan los hábitos que después son más difíciles de corregir. Este primer despliegue se dirigirá al ámbito universitario y de posgrado, mientras que la vía abierta al profesorado permitirá extender la iniciativa a los institutos. Por el momento, ya se han sumado EAE Business School, ICADE, Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), Cunef Universidad, Universidad Carlos III de Madrid.
