Publicado: abril 6, 2026, 6:08 pm

Con cada nueva edición de MasterChef se dan a conocer todo tipo de concursantes. Cada persona cuenta con una relación de lo más especial con la gastronomía y la cocina, aunque en el caso de Maggie es aún más importante si cabe. Y es que tiene 17 hermanos y para ella cada comida es un momento «sagrado», como así confesó al jurado del programa.
Como así explicó, la hora de comer es uno de los momentos más importantes del día. Así, a través de Instagram, Rosa Pich, su madre, comparte cómo es su rutina y ofrece consejos de maternidad, pues ella está muy experimentada en el tema. Ejemplo de ello fue su reciente entrevista al medio El Periódico, donde confesó el llamativo método que tienen para comer.
«Los cenas son sagradas, nos reunimos todos en una mesa redonda de dos metros de diámetro y con una rueda que gira«, confesó. De este modo, independientemente de donde se sienten, todos pueden llegar a coger la comida que más les apetezca. Además, al ser una mesa redonda, todos pueden mirarse a la cara.
«En un golpe de ojo veo lo que hacen todos y solo hay una conversación; los móviles están vetados, apunto temas que quiero hablar en la cena y además invitamos a gente. De todos aprendemos» aseguró. Porque, a pesar de que su familia es de lo más extensa, no todos comparten el mismo espacio. Tres de sus hijos, así como su marido, fallecieron y también hay quien se ha marchado ya de su casa para hacer vida de manera independiente. Sin embargo, siempre que pueden hacen lo poisible para juntarse.
Así cuando sí que pueden juntarse, deciden hacer platos sencillos pero contundentes. «Cuando compro son 25 kilos de patatas, diez docenas de huevos, productos de temporada, legumbres, arroz, pasta, y casi siempre plato único: macarrones con carne, patata con huevo duro. Somos austeros, no hay croissant», confesó. Y es que normalmente su cesta de la compra asciende a 600 euros al mes solo en productos básicos.
«La organización es importante. En realidad, vivimos en un caos organizado. No a la misma persona le toca poner la mesa o el lavavajillas todos los días, sino que cada uno hace una cosa. No funcionamos por encargos, pero sí necesitamos un horario porque, si no lo hay, es imposible. Por ejemplo, tú puedes salir con tus amigos por la mañana, pero las cenas son sagradas. Este tiempo es el único en el que coincidimos todos y se respeta al máximo. Por tanto, yo educo en libertad, pero también tiene que haber una disciplina y unos límites, si no los cumples, pues acción-reacción», recalcó Rosa para la revista Hola.
Como así demostró la influencer para ella su familia es lo más importante, algo que su hija, Maggie, también comparte. A través de su propio perfil aseguró que su familia es «el mejor regalo» que tiene. Por ello, a pesar de que haya quien la critique, ella decide tomárselo con humor. «La última imagen del carrusel es mi madre llorando de risa con los comentarios de los haters… ya os lo dije, es la más feliz del mundo», escribió en una de sus últimas publicaciones de Instagram.
