Publicado: abril 2, 2025, 4:07 pm

Un año y medio después, otro un caso protagonizado por menores sacude a la ciudad Almendralejo (Badajoz), de 33.741 habitantes. En septiembre de 2023, quince chicos fueron condenados a un año de libertad vigilada por difundir imágenes falsas de estudiantes menores de edad manipuladas con inteligencia artificial. Era la primera vez que trascendía un suceso de este tipo usando esta nueva herramienta digital donde se cruzaba la frontera de la intimidad con menores de edad como víctimas y también como verdugos. Los acusados cometieron entonces hasta veinte delitos de pornografía infantil y otros tanto contra la integridad moral. El caso dio la vuelta al país y causó una enorme conmoción en las familias afectadas, tanto de las propias víctimas como también de los condenados. Muchos de los padres, que en bastantes casos se conocían, no sabían a qué se estaban enfrentando. Se habían manipulado y distribuido imágenes de compañeras de clase, de amigas, de gente cercana. Del juego y la broma al delito.
Ahora, aunque las circunstancias son completamente distintas, el fantasma de aquella ingrata experiencia -que creó doctrina- ha regresado a la localidad pacense. Cuatro menores entre 15 y 17 años han sido acusados por otro menor, compañero de instituto, de ejercer contra él agresiones físicas y sexuales. El relato «sobrecoge», según fuentes policiales. Las escenas fueron duras, «muy duras», señala esta misma fuente de la investigación. Los presuntos autores han sido expulsados del centro -donde estudiaban cursos formativos- por el periodo máximo que permite la ley -29 días- y ahora tendrá que ser la Fiscalía de Menores la que se pronuncie y decida su futuro. Fueron arrestados por la Policía tras la denuncia interpuesta por la madre de la víctima y posteriormente puestos en libertad hasta la decisión judicial. Los hechos al parecer podrían haberse repetido en el tiempo. Cuatro contra uno, con vejaciones incluidas. Todo varones. Y, en principio, presuntamente en el interior de las instalaciones del I.E.S. Carolina Coronado, cuya dirección, «por prudencia y respeto al menor», según apuntan desde el centro, todavía no se ha manifestado sobre los hechos.
La madre del menor agredido -que no ha vuelto al centro educativo- ha instado a la sociedad a «parar tanta violencia» y centrar esfuerzos y recursos en «formar a hombres y mujeres para el bien de esta sociedad». Lo ha hecho a través de una carta dada a conocer por la Asociación Contra el Acoso Escolar de Cáceres (Acoes) donde traslada un mensaje de apoyo a todos los niños que estén pasando por situaciones similares. «Mi hijo ha sido la voz silenciosa de muchos niños que por temor no se dejaban escuchar. Que sepan todos ellos que no están solos y que sus familias siempre los protegerán y que los aman demasiado», añade en su escrito, donde asegura que su hijo, «a pesar de todo, no se ha sentido solo». Además, agradece a los profesionales del centro de salud la atención prestada a su hijo tras producirse las agresiones sexuales y físicas, que habrían ocurrido entre 17 y 27 de marzo. En su escrito, la madre agradece «a Dios» el tener a su hijo a su lado para poder seguir viéndolo «crecer, conversar y abrazarlo» y recuerda a todas las personas que «han intervenido oportunamente, amigos y amigas que han estado para él».
LOS HECHOS
La Asociación Contra el Acoso Escolar (Acoes) de Cáceres ha pedido que se investiguen otros posibles casos de acoso escolar y agresiones en el mismo instituto donde han trascendido estos hechos. «Nos da la sensación de que esto puede ser todavía más gordo de lo que ya es», ha asegurado la presidenta de este colectivo, Maribel Mendoza.
Para ello, Acoes esgrime que existe una foto publicada en redes sociales en la que aparece un menor que tiene «una discapacidad cognitiva bastante severa». Aparecería en la imagen cogido por el cuello por uno de los cuatro alumnos denunciados «como si lo fuera a estrangular». Y añaden: «No sabemos si el niño tiene problemas de lenguaje o no se sabe expresar, pero desde aquí queremos hacer un llamamiento al centro, porque quizás necesite ayuda», por lo que instan a la Policía a investigar porque «pueden salir más casos» protagonizados presuntamente por los cuatro chicos detenidos que podrían haber utilizado, según esta asociación, el mismo «modus operandi», por lo que insta a los padres del centro educativo a que pregunten a sus hijos sobre si han padecido alguna situación parecida.
Respecto a la supuesta agresión física y sexual sufrida por un menor denunciada hace unos días, Mendoza ha asegurado que los hechos denunciados se habrían producido en el vestuario del instituto y ha especificado que es un espacio «donde no hay cámaras», además de establecer las agresiones en diferentes días a lo largo del mes de marzo. Según este relato, el propio menor lo puso en conocimiento de un profesor el pasado 26 de marzo, tras lo cual el centro se puso en contacto con la madre y le indicaron que había sufrido «una agresión física y sexual», según relata la asociación. Posteriormente, el menor fue derivado al Hospital de Tierra de Barros. Desde Acoes también se han referido a la captura de un mensaje en una red social en la que uno de los supuestos agresores se pone en contacto con el agredido y le «reconoce los hechos y se disculpa».
La presidenta de esta asociación asegura que el menor «psicológicamente está roto, no puede salir todavía de casa» y detalló que sufrió «fuertes golpes en la cabeza y en la espalda» con un objeto. Además, habría sido obligado a practicar «sexo oral» a los supuestos agresores. «Le decían al niño que lo iban a violar, y lo intentaron queriéndole introducir un palo de cepillo», aunque no llegaron a consumarlo, según esta versión, por la resistencia que opuso la víctima. Eso sí, Mendoza añadió que «lo amordazaron y le taparon la boca» y le rociaron la cabeza con insecticida.
Al parecer, el chico obtiene «notas brillantes» y nunca ha sido conflictivo por lo que su madre no entendió en un primer momento el motivo de que su hijo, de repente, no quisiera ir al colegio con la excusa de un dolor de «la barriga» o de «las muelas».
Mientras tanto, el alcalde de Almendralejo, José María Ramírez, lamenta que se haya «señalado» al instituto en el que se habría producido la agresión, «estigmatizándose a un centro educativo». Además, ha añadido que «desde que han sucedido los hechos estoy al tanto de lo que ha pasado por el equipo directivo del centro y desde el minuto uno ha activado todos los protocolos y ha actuado de una manera impecable para tomar las medidas que en estos casos están previstas».
CONCENTRACIÓN
Un grupo de ciudadanos se concentró el martes a las puertas del instituto de Almendralejo para reclamar «protección» y una mayor educación sexual en los centros educativos. Fueron convocados por redes sociales y no acudieron a la misma profesores del centro. En el lugar, Juani Cordón, madre de dos adolescentes y matrona, aseguró que «falta de educación sexual a nivel institucional» y se quejó de que «los jóvenes hoy en día se educan por los móviles y las redes sociales».» Además, añadió que «no somos conscientes de que estamos teniendo un problema como sociedad». En la misma concentración, Estela Navadijo, una joven de 19 años, aseguró que ella misma habría sufrido ‘bullying’ en el mismo instituto donde ahora se ha denunciado la supuesta agresión y aseguró que, debido a ello, se vio obligada a dejar sus estudios. «Pido a los padres que no le den el móvil a niños de 12, 13 y 14 años porque ven estas cosas y luego disfrutan haciéndolo», rogó.