Publicado: septiembre 16, 2026, 10:56 am

Al menos 20 personas han muerto y alrededor de 60 continúan desaparecidas este miércoles por el derrumbe de un edificio residencial en la ciudad de Gaza, en el norte de la Franja, según datos del hospital Al Shifa y del Ministerio de Sanidad gazatí recogidos por EFE. Según el último balance facilitado por Sanidad, 17 de los 20 muertos eran mujeres y niños. Otras 14 personas han resultado heridas y diez han sobrevivido al derrumbe.
El inmueble, que había resultado dañado previamente por los ataques israelíes, albergaba a cerca de un centenar de personas desplazadas y se ha desplomado también sobre decenas de tiendas de campaña instaladas junto al edificio. Se encontraba en la calle Al Sinaa, en el oeste de la ciudad de Gaza, y había quedado prácticamente reducido a su esqueleto, sin ventanas. Las familias cubrían los huecos con plásticos y cartones para poder vivir en su interior, según pudo comprobar EFE antes del derrumbe.
El edificio, de seis plantas y conocido como ‘Edificio de la felicidad’, presentaba daños estructurales. Protección Civil ha explicado que los desplazados se habían visto «forzados a vivir allí a causa de la agresión israelí» pese al estado del inmueble. «Protegían a sus hijos entre los muros y columnas agrietadas», ha lamentado, «la mitad de ellas eran niños inocentes con sus padres y madres. Ahora están bajo los escombros».
«Advertimos del riesgo de que se produzcan otros derrumbes como este, ya que en la Franja de Gaza, en las zonas habitadas por la población, hay cerca de 2.000 edificios en estas condiciones, y todos ellos están llenos de ciudadanos», dijo el portavoz de la Defensa Civil, Mahmud Basal, en declaraciones a los medios junto al edificio colapsado. Los equipos de rescate han explicado a EFE que los residentes habían sido advertidos del peligro de derrumbe debido a los daños provocados por los bombardeos israelíes, las detonaciones en edificios cercanos, los cambios de temperatura y el hecho de que el inmueble no estaba preparado para albergar a un centenar de personas. Las mimas fuentes han señalado además que ya no confían en encontrar más supervivientes, después de varias horas sin escuchar voces bajo los escombros.
Solo tres excavadoras para las labores de rescate
«Esta tragedia nos recuerda una vez más a los miles de mártires que perdieron la vida como consecuencia de los ataques israelíes contra edificios y viviendas, así como a los miles que permanecen desaparecidos bajo los escombros, sin posibilidad de ser rescatados debido a la intransigencia de la ocupación y a su negativa a permitir la entrada del equipo, la maquinaria, las excavadoras y las palas mecánicas necesarios para hacer frente a estos trágicos sucesos», ha subrayado.
Los rescatistas trabajan en el lugar con tres excavadoras, las únicas disponibles en toda la Franja, según Defensa Civil. El derrumbe se produjo sobre las dos de la madrugada, pero las máquinas no llegaron hasta las 8.30 horas porque se encontraban en zonas alejadas. Además, deben detenerse cada dos horas ante la escasez de aceite de motor para evitar que la maquinaria se sobrecaliente.
En este sentido, los servicios de emergencia han advertido además del riesgo de nuevos derrumbes en otros edificios afectados por los ataques israelíes y han insistido en la necesidad de que se permita la entrada de equipamiento y maquinaria para labores de búsqueda y rescate, especialmente ante los «desastres» que podrían tener lugar con la llegada del invierno y el empeoramiento de la climatología. El portavoz de Defensa Civil, Mahmud Basal, ha cifrado en cerca de 2.000 los edificios que se encuentran en condiciones similares en las zonas habitadas de la Franja.
Por su parte, la oficina de prensa de las autoridades gazatíes ha destacado que el suceso «ahonda la catástrofe humanitaria» en Gaza. «Hacemos totalmente responsables a la ocupación y a la comunidad internacional», ha remarcado, al tiempo que ha acusado a Israel de «obstruir de forma deliberada las operaciones de rescate» al impedir la entrada de equipamiento.
Las oficina ha apuntado que «las víctimas de esta tragedia se suman a más de 8.500 desaparecidos bajo los escombros» en distintos puntos de la Franja, «siendo urgente una intervención para rescatarlas». Además, las autoridades gazatíes han insistido en el riesgo de colapso que presentan los «miles» de edificios dañados por la ofensiva lanzada por Israel tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
La mayoría de la población gazatí vive desplazada en tiendas de campaña o en malas condiciones en edificios dañados, según la ONU. El Site Management Cluster, una plataforma de coordinación humanitaria vinculada a Naciones Unidas, cifra en 1,7 millones los desplazados de una población de unos dos millones de habitantes.
