Publicado: octubre 22, 2026, 8:24 am

«La inteligencia artificial ofrece grandes oportunidades para todos. Sin embargo, si no abordamos los riesgos, no podremos aprovechar plenamente su potencial«. Este aviso lo ha dado este jueves el comisario europeo de Asociaciones Internacionales, Josef Sikela, en un debate sobre la gobernanza global de la IA en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo. Ahí, Sikela ha confirmado que Bruselas quiere contraponer su modelo para la IA con el de Donald Trump, que se niega a ponerle límites y ya la ha calificado de «superinteligencia».
La Comisión Europea acepta esta revolución, pero la mira desde otra perspectiva. «Creemos firmemente que unas salvaguardias adecuadas no frenan la innovación; al contrario, la favorecen. La confianza es uno de sus fundamentos esenciales. Es más probable que las personas y las empresas adopten la inteligencia artificial cuando pueden confiar en ella», resumió Sikela en este sentido, sin mencionar a EEUU o China, pero sí dejando clara cuál es la receta de la UE.
La Unión, dijo el comisario desde la tribuna, «promueve una inteligencia artificial favorable a la innovación, fiable y centrada en el ser humano, mediante asociaciones de confianza y una cooperación multilateral». Es decir, todo lo contrario a lo que plantea la Casa Blanca, que se toma la IA como el detonante de una nueva carrera industrial y estratégica frente a Pekín, como dejó claro Trump en el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
«Los que se oponen son los que hablaban del cambio climático y no se ha muerto nadie. Son los mismos que abogan por la inmigración masiva. Quien gane la carrera de la IA ganará todo, y ahora vamos por delante de China; esto es mayor que Internet o la revolución industrial», espetó entonces el presidente estadounidense.
La receta de Bruselas no va por ahí. «La gestión responsable de la IA es fundamental para nuestros esfuerzos por promover una gobernanza sólida y garantizar que la inteligencia artificial se desarrolle de manera que beneficie a las personas y a la sociedad«, sostuvo el comisario, al tiempo que reclamó colaboración global. «La Comisión está colaborando con países socios de todo el mundo, tanto a nivel bilateral como en contextos multilaterales, para reforzar la seguridad de la IA», añadió.
«La inteligencia artificial puede ayudar a predecir fenómenos meteorológicos extremos y emitir alertas tempranas sobre inundaciones, mejorar la producción de alimentos, apoyar la gestión del cáncer y optimizar los sistemas energéticos«, enumeró Sikela para terminar su mensaje ante los eurodiputados pero en Bruselas asumen que para lograr un equilibrio es clave la «cooperación» con otros actores internacionales.
