Publicado: octubre 2, 2026, 2:07 pm

No estaba previsto. Un síntoma de la situación en que está el Gobierno y de que hoy en el Congreso no había en juego una mera votación. Pedro Sánchez ha escuchado desde su escaño la parte final del debate y cuando ha terminado ha pedido intervenir. Ha tomado la palabra para una última intentona de presión a Junts.
«Si ustedes están aquí para servir los intereses de unas élites inmobiliarias (….) Hagan lo correcto porque la historia les juzgará, antes de lo que creen, y con más contundencia de la que se imaginan», ha dicho desde la tribuna.
En esa frase de despedida, dejó implícita también la intriga del adelanto electoral. «Antes de lo que creen», subrayó con una pausa mientras recogía sus folios y después de toda una mañana con la opción de que la llamada a las urnas se anticipe sobre el plazo previsto, con límite en verano pero incluso antes de marzo, el horizonte más cercano que se manejaba hasta ahora.
Sin embargo, el rechazo a los decretos y la hipótesis de que esa circunstancia pueda movilizar a la izquierda, ha llevado a cálculos tan cercanos para las elecciones como el próximo domingo 29 de noviembre. Para que fuese esa fecha, la convocatoria debería publicarse en el BOE el próximo martes, es decir, con los 54 días de antelación preceptivos.
En las últimas 24 horas, Sánchez ha hecho dos apelaciones desesperadas a Junts. El jueves, desde el Foro La Toja que se celebra en Galicia, reclamó a Puigdemont que «por pura humanidad», al menos, no rechazase los decretos. Lo señaló a primera hora de la tarde, es decir, antes de que se reuniese la dirección de Junts, que pasadas las 10 de la noche anunció su voto en contra. En un intento casi póstumo, el presidente del Gobierno hizo un segundo intento este viernes, justo antes de que comenzase la votación. No logró cambiar el curso y sus decretos quedaron condenados. Con la legislatura, definitivamente, finiquitada, pues resulta más evidente su debilidad parlamentaria, dejó una frase que es también un enigma sobre la concreción de ese «antes de los que creen» que todavía no es una fecha.
