La manifestación por la vivienda desemboca en una gran acampada en Sol: "O nos sacan a palos, o nos quedamos aquí" - España
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


La manifestación por la vivienda desemboca en una gran acampada en Sol: «O nos sacan a palos, o nos quedamos aquí»

Publicado: septiembre 26, 2026, 8:07 pm

El sábado era un epílogo del verano y Madrid una ciudad entregada a las protestas. Por las calles donde horas antes se manifestaban miles de personas contra el Gobierno, ahora procesionaban otras tantas para exigir una solución a la crisis de la vivienda. Esta marcha, a diferencia de la matutina, tenía como meta volante Cibeles y acababa en alto: la carrera de San Jerónimo.

Allí, ante un Congreso blindado, culminaban las reivindicaciones del Sindicato de Inquilinas se agolpaban cientos de personas desde un buen rato antes de que la cabecera doblara el paseo del Prado. Mercedes, que busca la primera fila frente a los leones de acero fundido, llama a la unidad ante el problema «transversal» de la vivienda y los desahucios: «Esto no va de jóvenes ni de mayores. Ni de izquierdas ni de derechas. Es puro sentido común«, reflexiona.

El desahucio de Maricarmen y los nuevos casos que están apareciendo en los últimos días son a ojos de esta vecina madrileña el «detonante» de una protesta por una solución en la vivienda que ha ganado en cuestión de una semana una fuerza inédita en lo que respecta a movilizaciones.

La pregunta, pues, es inevitable: ¿estamos ante un nuevo 15-M? «Si esto no es el click de otro 15M, falta muy poco«, considera. Lo mismo opina Carlos desde la barrera policial a la altura del Palace, donde intenta que las proclamas y los cánticos crucen dos esquinas hasta resonar en el Congreso.

«El de Maricarmen puede parecer un caso más, pero es un hasta aquí», asegura por el contrario David, que sí ve en la reacción ciudadana por este desahucio el «germen» de un movimiento que, como el 15M hace casi tres lustros, pueda «armar un follón político» en España.

En los alrededores de Neptuno grupos con pancartas, camisetas y banderas se desesperan ante la lentitud de la marcha, cuya cabecera se ha estancado en su hermana Cibeles durante más de media hora. «Hay gente, pero debería haber más«, critica una manifestante. Poco a poco, la protesta desborda al camión de los altavoces que la abre y el paseo del Prado y el inicio de la carrera de San Jerónimo se convierte en un hormiguero y la Policía desaloja la plaza de las Cortes.

Manifestantes acampando en la Puerta del Sol esta noche tras finalizar el recorrido de la manifestación

Manifestantes acampando en la Puerta del Sol esta noche tras finalizar el recorrido de la manifestaciónEL MUNDO

Juan Aguilar (40 años) se aposta a las entradas del metro con tres amigos. A su juicio, «la vivienda es el mayor problema que hay y los poderes públicos deberían invertir en ella» porque «no se debería hacer negocio» con la misma. Tanto él como sus amigos coinciden que el caso de Maricarmen «ha sido la gota que colma el vaso». Por su parte, Teresa, Jorge y Cristian (31 años) piden «intervenir» el mercado de la vivienda para «evitar que Madrid se convierta en un parque temático para el turismo y que vuelva a ser habitable para que la gente no se vaya a los márgenes».

Al llegar el camión cargado de altavoces frente a la barrera policial que separa la marcha del Congreso, los cánticos no se acuerdan precisamente de ningún diputado: «Ayuso, payasa, queremos una casa». Inmediatamente después, un tintineo masivo atruena la calle: «Llaves arriba, esto es un atraco». Y ya por último llega el reproche al Consejo de Ministros: «Que lo vengan a ver: esto no es un Gobierno, son los rentistas en el poder«. Y críticas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad: «Vergüenza me daría ser Policía».

«Hay muchas maricármenes. Es lo que estamos viendo estos días», opina otra mujer, que acostumbra a acudir con su marido tanto a las manifestaciones por la Sanidad pública como por la Vivienda. También se solidariza con los docentes de la Educación pública. «Cada vez que a alguien le recortan un derecho, como acaban de hacer con esta mujer y su piso de toda la vida, estamos retrocediendo todos en los nuestros», denuncia.

Entre los asistentes, también se dejaron ver rostros de la izquierda política como la eurodiputada Irene Montero y la diputada del Congreso Ione Belarra. Ambas han exigido la expropiación por parte del Gobierno de las «650.000 viviendas que están en manos de fondos buitres en este momento»

«No podemos permitir que las viviendas estén en manos de fondos buitres, de pisos turísticos, y no tengamos un verdadero parque público donde la gente pueda vivir con dignidad», ha afirmado Belarra, «vamos a seguir presionando para que el Gobierno apruebe el mejor real decreto ley posible, pero sabiendo que esto no lo arregla ningún real decreto ley«.

«Pensamos que el Gobierno está negociando con Junts para hacerle un trágala a toda la gente que hoy está aquí defendiendo el derecho a la vivienda, y no lo vamos a aceptar», ha apostillado Montero. «Esta vez el trágala tiene que ser para los rentistas y para los especuladores. Las casas son para vivir».

No han sido las únicas que han dejado un ‘recado’ al presidente del Gobierno. La misma Maricarmen Abascal le ha pedido a Sánchez este sábado desde el hospital, como informa EFE, que el próximo martes el Consejo de Ministros apruebe un decreto ley que suponga «el primer paso para acabar con el sistema» que permitió que se ejecutara el lanzamiento que la obligó a dejar el piso en el que vivía desde hace 71 años.

«Quiero que lo que me ha pasado a mí sirva para que no le pase a otras personas, quiero que sirva para que la gente luche y para que se cambien las leyes que han permitido mi desahucio», afirmó Maricarmen en un vídeo difundido en X por el Sindicato de Inquilinas.

Related Articles