Publicado: septiembre 18, 2026, 6:12 pm

Dos millones de euros declarados, una pensión de 450 y una petición para elevarla hasta los 2.000 son las cifras que Semana ha publicado sobre Omar Montes y que han dado mucho que hablar. Después de acudir al Juzgado de Familia de Madrid por la manutención de Omar Jr., el hijo que tuvo con Nuria Hidalgo en 2012, el cantante ha respondido a El verano se mueve sobre una reclamación que, según la revista, llegó tras conocerse en sede judicial el elevado nivel de ingresos del artista.
Con un perro en brazos y las cuentas muy claras, el artista ha atendido a un reportero del programa cerca de su domicilio. Él no tiene dudas: no tiene intención de pagar más.
«A quien tengo que cubrirle las necesidades es a mi hijo. Si ella quiere comprarse bolsos de Gucci todos los días, que trabaje más. Ella gana 4.000 euros al mes, gana dinero. Está todos los días de viaje en Nueva York, Dubai, no sé donde. Me parece muy bien, pero que me deje en paz», ha argumentado.
El periodista le ha preguntado entonces si considera excesivos los 2.000 euros reclamados y Montes ha respondido detallando el dinero que entrega directamente a su descendiente: «No sé, ¿tú qué opinas? Si le das 200 o 300 euros diarios para que él coma y haga vida, ¿te parece poco dinero? Más los 600 euros todos los meses a su madre». Una cifra, esta última, que no coincide con los 450 euros publicados por Semana.
A esa cantidad, el protagonista ha añadido otros gastos que salen de su bolsillo. Ha afirmado que se hace cargo del fútbol de Omar Jr. y que tampoco escatima cuando el adolescente quiere comprarse ropa o hacer planes con sus amigos.
Montes también ha explicado por qué se negó a asumir otro desembolso: el colegio bilingüe que le reclamaba su expareja. «Mi hijo no quería ir ahí. Sentía que no era su sitio; él quería estar en el barrio con sus amiguitos. Él es de barrio, como su papá. No quiere irse con todos los pijos a hablar inglés. Pero, si él quiere, yo le apunto al colegio que le dé la gana porque yo hago lo que él me pida», ha comentado.
La batalla por la manutención se produce a la vez de un trance familiar muy doloroso para Montes, que ha contado que su abuela ha pasado por quirófano ante la sospecha de un posible cáncer: «Estoy quemado y triste. Encima tengo que estar de juzgados, de tonterías y aguantando a la otra».
