Publicado: septiembre 16, 2026, 10:11 am

El coste económico que la guerra en Oriente Próximo está teniendo para la Unión Europea no ha dejado de aumentar desde finales de febrero. Los Veintisiete han tenido que afrontar un desembolso ‘extra’ de 90.000 millones de euros para importar combustibles fósiles en este periodo. Una cifra que ha puesto sobre la tribuna de oradores del Parlamento Europeo la presidenta de la Comisión, Úrsula von der Leyen, en el marco del debate sobre el Estado de la Unión, que se celebra este miércoles en Estrasburgo.
El cierre del estrecho de Ormuz y la «dependencia generalizada de los combustibles fósiles importados» que padece a la región ha supuesto que «desde el inicio del conflicto, los combustibles fósiles importados nos han supuesto un gasto adicional de 90.000 millones de euros. Sin que se haya añadido ni una sola molécula de energía», ha lamentado von der Leyen.
La presidenta de la Comisión ha llamado, por ello, a redoblar los esfuerzos de los Veintisiete en favor de energía «limpia, asequible y de producción propia», ya sea mediante las renovables, la nuclear, el biometano o cualquier otra que sirva para proporcionar independencia a la región.
Para lograrlo ha llamado a «electrificar Europa» y ha puesto como objetivo duplicar el peso de la electricidad en el consumo de energía para 2040. Según sus cálculos, esto permitiría a los Veintisiete reducir su factura de importación de combustibles fósiles en 260.000 millones de euros al año.
La política alemana ha recordado que el año pasado se instalaron en la UE 80GW de capacidad renovable, si bien aún queda por conectarse una capacidad seis veces mayor. «Por eso necesitamos con tanta urgencia el paquete de medidas sobre redes eléctricas», ha advertido, y ha llamado además a acelerar las conexiones a la red, desarrollar el almacenamiento y a asegurar que «el futuro de Europa sea eléctrico».
Reducir la «peligrosa» dependencia de China
Von der Leyen ha apuntado, sin embargo, que con reducir los precios de la energía, invertir e innovar más o hacer reformas no es suficiente. «Todo esto se ve socavado si nuestras empresas no compiten en igualdad de condiciones», ha señalado, para incidir en que el déficit comercial de la UE con China asciende ya a 1.000 millones de euros al día.
La presidenta de la Comisión Europea considera que esto supone un punto de inflexión. «Hay quien dice que se avecina el segundo ‘choque chino’. Pero ya está aquí. Se nota en nuestras comunidades y fábricas de toda la Unión. Provoca la desindustrialización de los núcleos industriales de Europa. Esto es insostenible», advertía desde la tribuna.
Von der Leyen ha llamado a aprovechar la caída de la demanda doméstica en China, que se ha convertido en un quebradero de cabeza para el Gobierno de Pekín, y que implica que las empresas del gigante asiático también necesitan otros mercados en los que colocar sus productos, como el europeo.
Otro aspecto sobre el que ha advertido en su discurso ha sido la peligrosa dependencia que la UE tiene de China en materias primas críticas (supera para muchas el 80%) y en tierras raras, donde llega a ser del 90%. «Necesitamos adquirir y acumular nuestras reservas con carácter de urgencia», ha dicho. Hacerlo implica ganar mayor escala y no que cada país haga la ‘guerra’ por su cuenta, por lo que la alemana ha anunciado la creación de una nueva Corporación Europea de Materias Primas Críticas. «Nos ayudará a obtener y almacenar lo que necesitamos. Para los coches eléctricos, los chips y las baterías, las tecnologías limpias y la defensa», ha explicado.
