Publicado: junio 18, 2026, 6:08 am
La educación digital es clave para un uso responsable de la inteligencia
artificial, ya que puede generar dependencia si no se utiliza con criterio.
Muchas veces, utilizamos los servicios de inteligencia artificial casi sin darnos cuenta, ya que forman parte
de aplicaciones y plataformas que usamos constantemente. Por eso, a medida que esta tecnología avanza, crecen
las dudas sobre el impacto real que puede tener en nuestra forma de pensar, actuar y relacionarnos con
la información.
La facilidad y rapidez con la que la IA responde preguntas o genera contenido puede hacer que muchas personas
dejen de cuestionarse lo que les proporciona. Además, puede influir en la manera en la que nos expresamos,
aprendemos, trabajamos y en nuestras relaciones con los demás. Poco a poco, se ha convertido en un
asistente personal capaz de simplificar decisiones y tareas cotidianas, algo que también puede
generar dependencia si no se utiliza de forma consciente.
Banco Santander insiste en que es
fundamental la educación digital para desarrollar herramientas y conocimientos que permitan
identificar contenidos manipulados y utilizar la inteligencia artificial de forma segura.
Uno de los segmentos más vulnerables es el de los jóvenes. Al haber crecido rodeados de esta tecnología en
una etapa en la que se desarrolla su personalidad y pensamiento crítico, están acostumbrados a
recurrir a ella de forma constante. También el de las personas mayores, a quienes la falta de
conocimiento tecnológico puede exponerles a noticias falsas, deepfakes, estafas o mensajes engañosos creados
con IA.
La inteligencia artificial seguirá desarrollándose y transformando la forma en la que comunicamos y
nos informamos. Por eso, además de la regulación y establecer límites, aprender a formular
preguntas, identificar fuentes fiables, contrastar información y desarrollar un criterio propio son
herramientas esenciales para un uso responsable.

