David Sánchez sólo responde 10 minutos a su defensa: "La Oficina de Artes Escénicas no era un edificio, sino una categoría administrativa" - España
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David Sánchez sólo responde 10 minutos a su defensa: «La Oficina de Artes Escénicas no era un edificio, sino una categoría administrativa»

juicio David Sanchez_entrada de Miguel Angel Gallardo4.6.2026/ARABA PRESS/BADAJOZ-EXTREMADURA

Publicado: junio 4, 2026, 12:07 pm

Diez minutos ha estado David Sánchez Pérez-Castejón declarando en la sala de la Audiencia Provincial de Badajoz, donde continúa el juicio contra él y otros diez cargos de la Diputación de Badajoz por prevaricación y tráfico de influencias, con una petición de penas de tres años de prisión. El hermano del presidente del Gobierno sólo ha respondido a preguntas de su letrado, Emilio Cortés, y en esta ocasión, y no como ante la juez de Instrucción, Beatriz Biedma, se ha mostrado seguro en sus contestaciones. Todo parecía ensayado al milímetro, tanto las preguntas como las respuestas, como si se tratara de un aspirante a una oposición: «La Oficina de Artes Escénicas no era un edificio, sino una categoría administrativa», ha dicho ahora, intentando contraponer así aquel pasaje de su primera declaración ante Biedma donde no supo responder a qué se dedicaba, dónde se encontraba su despacho, qué funciones tenía o con qué personal tenía a su cargo.

Las primeras preguntas de su abogado se han centrado sobre todo en este aspecto que tanta polémica generó en la opinión pública, cuando no fue capaz de definir las características de su puesto en la Diputación. Siempre dirigido por su letrado, David ‘Azagra’ ahora sí ha contado que tuvo un espacio físico para trabajar cuando accedió a la Diputación de Badajoz como coordinador de las actividades musicales: «Primero en un despacho en la biblioteca» y cuando regresó después de acogerse a una excedencia, ese lugar «ya estaba ocupado por otros trabajadores y a partir de entonces compartí otros espacios comunes con otros trabajadores y, en la última etapa, se le habilitó uno nuevo «también compartido». De nuevo, su abogado le instó a aclarar que si la Oficina de Artes Escénicas no era un edificio, sino una categoría administrativa: «Así es». En la mayoría de las ocasiones, David Sánchez ha contestado de forma breve y sin rodeos.

En otro momento de su declaración, David Sánchez Pérez-Castejón ha especificado que su puesto de trabajo «no era entendido como una oficina con ventanilla o un edificio físico», ha explicado que se enteró del cambio de nomenclatura de su puesto de trabajo, de coordinador de las actividades de los conservatorios, a jefe de la Oficina de Artes Escénicas, «cuando ya se había realizado», y ha señalado que este cambio «se produjo por la evolución natural de las actividades que ya se venían realizando», y por tanto «vino a responder a esa evolución».

En ningún momento de su declaración su letrado le ha interrogado por el proceso de selección de la plaza, ni, por ejemplo, por su intención de alquilar una vivienda el mismo día que se estaban evaluando los expedientes antes de conocerse las calificaciones. Hay que tener en cuenta que el pasado lunes el Tribunal admitió, a propuestas de la defensa, que no fuese juzgado por el delito de aceptación de nombramiento ilegal, que pedían las acusaciones.

Por otro lado, David Sánchez ha respondido a las preguntas de su abogado sobre el otro asunto por el que está siendo juzgado: la presunta contratación irregular de su amigo Luis Carrero, que se encontraba trabajando desde 2020 a 2023 en el área de Comunicación de Presidencia de Moncloa, y que accedió a finales de ese último año a un puesto en la Diputación de Badajoz que ambos dieron por hecho en los correos intervenidos por la UCO. Sin embargo, el hermano del presidente del Gobierno se ha desmarcado del proceso de selección de la plaza: «No tenía capacidad de influir en nada», asegurando que de la creación de esa plaza se enteró «por los pasillos de la Diputación». Entonces, se lo trasladó a Luis Carrero, que tenía muchas cualidades e interés en temas culturales, según el músico, quien ha admitido que mantenía con él una relación personal «desde hacía mucho tiempo».

Con la constancia de los correos electrónicos descubiertos, el hermano del presidente del Gobierno ha admitido que Carrero sí colaboró con él sin ser trabajador de la Diputación cuando estaba en Moncloa, pero fue «una colaboración informal y no remunerada». A preguntas de su defensa, de nuevo, ha intentado explicar el correo intervenido antes de que se convocara el puesto y donde explicitaba que le esperaba pronto en la Diputación: «Fue una confusión» al crear que la misma se había convocado ya de forma oficial.

Miguel Ángel Gallardo, a su llegada al juicio.

Miguel Ángel Gallardo, a su llegada al juicio.Jorge ArmestarAraba Press

Gallardo responde a Balas

Tras David Sánchez ha hablado el ex presidente de la Diputación de Badajoz Miguel Ángel Gallardo, quien solo ha respondido a preguntas de su abogado. Gallardo ha calificado como «novela de ficción» la declaración del teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas, quien ayer le puso en la diana como máximo responsable de la creación de la plaza para el hermano de Pedro Sánchez. La declaración del ex líder del PSOE de Extremadura ha durado casi el doble de tiempo que la de David Sánchez, y ha explicado ante el tribunal que en 2016 no tenía una relación «fluida» con Pedro Sánchez y que este no le pidió ayuda para contratar a su hermano.

Con respecto al responsable de la UCO, Gallardo ha intentando valorar el relato realizado ayer por el agente, pero el juez de la Sala, José Antonio Patrocinio, le ha interrumpido al señalarle que no era el momento para ello y sí para responder a las preguntas de su defensa.

El ex presidente de la Diputación ha recordado que octubre de 2016 -cuando Pedro Sánchez fue apartado de la secretaría general del PSOE nacional- él se posicionó con Susana Díaz. «Apoyé de forma cerrada, lógicamente, lo que nos trasladó el secretario general regional, entonces Guillermo Fernández Vara«, ha afirmado. En esta línea, ha negado que Pedro Sánchez le pidiese ayuda para colocar a su hermano: «No tenía una relación fluida, no era consciente ni de que tuviese hermanos». Además, ha querido especificar que Sánchez, en aquella época, no era presidente del Gobierno ni, según ha dicho, secretario general del PSOE. Hay que recordar que cuando se adjudicó la plaza, y durante todo el proceso de baremación de los aspirantes, ya había ganado las primarias y había vuelto a ser el líder del PSOE nacional.

Su defensa le ha preguntado por si pensó «en una persona concreta» cuando se creó la plaza de coordinador de actividades del Conservatorio: «Absolutamente no», ha respondido. Seguidamente, ha indicado que «si yo hubiera querido crear un traje a medida tenía 27 trajes a medida sin limitación presupuestaria, es que de verdad…», ha asegurado Gallardo, refiriéndose a los cargos de confianza que él podía tener como presidente de la Diputación de Badajoz. Este sentido, ha aclarado que el puesto de alta directivo que ocupó David Sánchez era un cargo de «libre designación, que tenía un cese cuando se quisiera».

«Nunca he estado en cuestiones de personal»: «No he influido, ni ese sugerido nada, absolutamente nada», y ha añadido que cuando se enteró que se presentaba el hermano de Pedro Sánchez le transmitió a sus subordinados en la Diputación: «Que gane el mejor».

En un momento determinado, y aunque lo ha justificado como de «error», Gallardo ha calificado a las acusaciones popular de «acusaciones políticas».

Luis Carrero: las bases de su plaza fueron «completamente neutras»

Posteriormente ha declarado Luis Carrero, el ex asesor de Moncloa (se dedicaba a escribir los discursos en Presidencia), quien ha señalado que él siempre quiso regresar a vivir a Extremadura, donde tenía una plaza de profesor en la Escuela de Idiomas de Mérida. Decidió con su pareja trasladarse a vivir en Badajoz y ha reconocido que es amigo de David Sánchez desde 2008 y que sabía que trabajaba en la Diputación. Fue él, ha asegurado, quien en septiembre de 2023 le informó de que iban a reforzar el servicio del área de Cultura y que va a una plaza. «Me comenta que, si me interesa, esté pendiente y a final de mes, en un pleno del 29 de septiembre veo la modificación de la RPT (Relación de Puestos de Trabajo en la web de la Diputación», aunque ha matizado que «no era algo que me preocupara demasiado. Fui prestando atención progresivamente».

A partir de ahí, decidió abandonar su contrato, que renovó en noviembre, en Moncloa, se presentó a la plaza -fue el único- que se resolvió en diciembre. De 2023. Además, ha intentando aclarar los correos anteriores a la adjudicación de la plaza, los que se intercambió con David Sánchez, y donde daban por hecha su incorporación. Ha matizado que algunas de las expresiones estaban sacadas de contexto y ha señalado que, desde hace años, sólo colaboraba con David Sánchez de manera «puntual» y para mejorar la redacción de textos porque él es escritor y trabajaba entonces en temas de comunicación. También ha negado que ayudara al músico a solicitar subvenciones europeas («sólo le mandé un correo con dos enlaces del Ministerio de Cultura a la una de la madrugada»).

Luego, que una vez incorporado a su puesto en la Diputación, decidió dimitir el 30 de junio de 2025 tras la imputación en la causa, alegando que no eran las mejores condiciones para continuar con su trabajo y también que, con su salida, beneficiaría a la institución: «Es muy complicado trabajar así y es lo mejor para la Diputación», ha señalado para asegurar que ni milita ni es simpatizante de ningún partido político: «Eso queda muy lejos para mí».

Carrero además ha asegurado que las bases para su plaza fueron «completamente neutras» porque «si se leen las bases de la convocatoria, no hay un solo requisito que se pueda acomodar a mi perfil». Por último, ha negado que trabajara como ayudante de David Sánchez en la Diputación: «Puntualmente podía colaborar con la Oficina (de Artes Escénicas) como con otras, pero soy incapaz de hacer su trabajo, no soy músico».

Hay que recordar que este funcionario de carrera fue el que presentó en el Área de Cultura de la Diputación, a peticiones de la juez Beatriz Biedma, los informes anuales del trabajo de David Sánchez que debía de completar según su contrato y que en ninguno de los años en los que estuvo en la institución fueron presentados. La juez siempre sospechó que, tras pedirlos para incorporarlos a la causa, fueron elaboradores todos a la vez y se presentaron firmados por el propio David a mano y no con firma electrónica -donde se registra la fecha-, como ha sido habitual en toda la causa.

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