Nacha la Macha: "Sustituir palabras españolas por inglesas me parece una catetada" - España
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Nacha la Macha: «Sustituir palabras españolas por inglesas me parece una catetada»

Publicado: junio 4, 2026, 10:08 am

Nacha la Macha es uno de los transformistas más conocidos de la noche, pero pocos saben que al llegar a Madrid trabajó durante varias semanas repartiendo ejemplares de 20minutos en la puerta de un metro. Ahora ocupa un lugar difícil de definir dentro de la televisión y el espectáculo español.

Incómoda para algunos y admirada por otros, lo innegable es que ha logrado construir un personaje irreverente y provocador que dice y canta lo que siente. Y así lo demuestra con su último single, El arte sigue aquí, donde reivindica el uso del español en detrimento de los anglicismos que hemos incorporado en nuestro día a día.

¿Por qué tenía esa necesidad?

En primer lugar porque me apetecía hacer una canción pegadiza que conectara con mi público y que reflejara dos realidades que hoy conviven dentro del transformismo. Por un lado, el fenómeno drag que está viviendo su mejor momento y, por otro, el transformismo clásico que es donde yo vengo. 

¿Nos hemos modernizado demasiado?

Hay gente que utiliza determinados términos en inglés porque parecen más modernos cuando en realidad muchas veces me parecen una auténtica catetada. No tengo ningún problema con incorporar palabras nuevas cuando aportan algo que no existe en nuestro idioma. Los idiomas evolucionan y eso es normal. Pero cuando simplemente sustituyes una palabra que ya existe en español por otra en inglés, a mí no me impresiona lo más mínimo. 

Ya lo dijo en su día Lola Flores…

Sí, con las famosas medias de Sabadell. Y tenía mucha razón porque parece que lo de fuera siempre tiene más valor que lo nuestro. Yo no lo veo así. Creo que tenemos una cultura, un idioma y unas expresiones maravillosas y me gusta reivindicarlas. 

¿Cualquier tiempo pasado lingüístico fue mejor?

Sí. Pero en otros campos ahora tenemos más libertades, más visibilidad para muchas realidades y más oportunidades para gente que antes ni siquiera podía soñar con ellas. Creo que cada época tiene sus luces y sus sombras. Lo inteligente es quedarse con lo mejor del presente sin olvidar lo valioso que había antes.

¿No le da la sensación que se fabrica música al por mayor?

Puede ser, pero aún así sigue habiendo artistas extraordinarios haciendo cosas maravillosas. Sin ir más lejos, yo estoy enamorado del último disco de Fangoria. Hay música hecha para consumirse rápido y hay música para quedarse. Y, afortunadamente, todavía hay artistas que siguen apostando por lo segundo. 

¿Qué le parece, entonces, el fenómeno Bad Bunny?

Estamos hablando de un artista heterosexual que viene de un género que tradicionalmente ha tenido una imagen muy machista, y sin embargo no tiene ningún miedo a jugar con su imagen, con su masculinidad o con la forma en que se presenta al mundo. Ha aparecido travestido en videoclips y lo ha hecho con absoluta naturalidad, sin convertirlo en una burla ni en una caricatura. Eso me parece maravilloso. Creo que hacen falta más hombres heterosexuales sin una masculinidad frágil, que entiendan que ponerse un vestido no les hace menos hombres ni pone en cuestión quiénes son. Y también me gusta que en algunas de sus letras hable con naturalidad de cuestiones que durante mucho tiempo parecían tabú para muchos hombres heterosexuales. Me parece una forma muy interesante de romper prejuicios.

Le queda poco para celebrar las bodas de plata en la música, ¿cree que tiene el reconocimiento que merece?

Llevo 23 años ganándome la vida únicamente con mi trabajo, y creo que eso ya es un logro enorme. Poder dedicarte durante más de dos décadas a lo que amas no es algo que todo el mundo consiga. Me siento muy agradecido por todo lo que he vivido y por el cariño que recibo del público. Pero te mentiría si dijera que no quiero llegar a más. Claro que quiero llegar a más público, a más escenarios y a más lugares. Los artistas vivimos de la ilusión y de las ganas de seguir creciendo. Como decía la Jurado: “He llegao donde he llegao y quiero llegar a más, por mi madre lo he jurao”.

¿Le molesta que a los artistas drags se les considere menos?

Es que yo soy un artista drag, sí, pero por encima de todo soy un artista. Y si haces un trabajo digno, profesional y de calidad, puedes estar en cualquier escenario. Creo que eso es precisamente lo que estamos consiguiendo poco a poco porque antes los artistas drag solo podíamos actuar en determinados circuitos.

​Ahora, por ejemplo, estreno mi espectáculo y estaré todos los jueves de junio en La Mariqueen, en Chueca, y después me voy de gira con él durante todo el verano. En cualquier caso, para mí fue un honor actuar hace cuatro años en las fiestas de San Isidro o haber protagonizado Malinche durante cuatro temporadas. Mi lucha siempre ha sido esa: que no se nos contrate únicamente bajo la etiquete de espectáculo de orgullo o espectáculo gay.

¿Ha pensado alguna vez en colgar los hábitos?

Jamás. Nunca en mi vida se me ha pasado por la cabeza. No concibo mi vida sin dedicarme al espectáculo. Siento que nací para esto. Y si existe Dios y me concedió algún don, creo que fue precisamente el de subirme a un escenario para transmitir emociones y hacer felices a los demás. Es encima de un escenario donde más útil me siento, donde más conectado estoy conmigo mismo y, probablemente, donde más querido me siento también. El cariño y el reconocimiento del público son algo que sigue emocionándome después de tantos años.

Por eso nunca he pensado en colgar los hábitos. No concibo una vida lejos de los escenarios. Mientras tenga algo que contar y alguien dispuesto a escucharme, ahí seguiré.

Siempre se dice que en su mundo existe mucha envidia pero escuchando su último single nombra a muchas drag y transformistas…

Yo creo que en todas las profesiones existen las envidias, no es algo exclusivo del transformismo. Lo que pasa es que hay un mito muy extendido de que las drag y las transformistas estamos constantemente compitiendo entre nosotras, y creo que a mucha gente le divierte alimentar esa imagen.
Yo siempre he pensado que la competencia más importante no es con el compañero, sino con uno mismo. Intentar ser cada día mejor artista y una mejor versión de ti mismo.

Lleva a Lina Morgan tatuada en su brazo y se declara ferviente admirador de Concha Velasco, ¿qué han significado ellas para usted?

Fui un niño que sufrió mucho bullying y, en aquellos años, refugiarme en el mundo de fantasía que me ofrecía Lina Morgan fue una auténtica tabla de salvación. Me hizo feliz entonces y, de alguna manera, me sigue haciendo feliz hoy. Todavía encuentro refugio en ella.

Tanto Lina Morgan como Concha Velasco han significado muchísimo para mí, no solo como artistas, sino también como referentes. Y sinceramente creo que este país todavía no les ha reconocido todo lo que merecen. Sigue existiendo cierto machismo incluso a la hora de construir la memoria cultural. Hay hombres artistas que fallecen y enseguida tienen un teatro, una calle o un espacio público con su nombre. Sin embargo, figuras como Lina Morgan todavía no han recibido algunos reconocimientos que, en mi opinión, serían más que justos.  Pero como eso no depende de mí, lo que sí puedo hacer es demostrarles cada día la admiración y el amor que les tengo. Por eso llevo a Lina Morgan tatuada en mi piel y también llevo tatuada en mi brazo la frase «Mamá, quiero ser artista» de Concha Velasco. Supongo que esa es mi manera de darles las gracias por todo lo que me regalaron.

¿Es usted feliz?

Con los años he aprendido que quererse no es un acto de egoísmo, sino de sanación. Cuanto más he aprendido a quererme, más he podido reconciliarme con heridas del pasado, más capaz he sido de querer a los demás y más feliz me he sentido. Sí, soy feliz.

Related Articles