Publicado: mayo 19, 2026, 4:07 pm

Cuando en el Gobierno y en el PSOE aún estaban pasando con agua la indigestión del batacazo en las elecciones andaluzas, de nuevo una úlcera política. La decisión de la Audiencia Nacional de imputar a José Luis Rodríguez Zapatero por blanqueo de capitales en el caso Plus Ultra, situándole como «líder» de una «estructura de tráfico de influencias» vuelve a apostar nubarrones negros sobre La Moncloa. «Tranquilidad», es el mensaje que trasladan desde el Ejecutivo, donde señalan: «Confiamos, creemos en la inocencia del presidente Zapatero». El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha enviado un mensaje a los miembros de la dirección del PSOE en el que les pide defender el buen nombre de Zapatero y su legado.
Zapatero es uno de los arietes de lo que se denomina ‘sanchismo». Es uno de los principales activos del Gobierno que encabeza Sánchez, como ha quedado patente con su protagonismo en las distintas campañas electorales y la defensa de las políticas del Ejecutivo. Lo más cercano, los comicios en Andalucía. De hecho, fue uno de los revulsivos socialistas en las generales de 2023. Es un ex presidente que a diferencia de Felipe González se ha implicado a fondo en la defensa del proyecto y la hoja de ruta del actual jefe del Ejecutivo. Hay mucha sintonía y afinidad. Es uno de los líderes a los que Sánchez escucha y pide asesoramiento. De hecho, Zapatero es el principal interlocutor con Carles Puigdemont.
De ahí que la noticia de su imputación impacte de lleno en el Ejecutivo. De forma pública no se va tan allá como se ha ido en otras ocasiones, en otras investigaciones judiciales, y Elma Saiz, portavoz del Gobierno, ha apelado al «respeto fundamental de un principio como es la presunción de inocencia». En privado, fuentes del Gobierno si esgrimen su «confianza» en la inocencia del ex presidente del Gobierno.
En La Moncloa evitan entrar en la cuestión de si consideran que la causa que investiga a Zapatero es lawfare, como sí deslizan desde el partido socialista que achacan esta imputación a la frase de José María Aznar de «el que pueda hacer, que haga», dando a entender de forma implícita que el ex jefe del Ejecutivo es otra víctima de la campaña de una campaña contra el Gobierno de Pedro Sánchez, en la que consideran que están inmersos desde partidos políticos como PP y Vox, pseudosindicatos como Manos Limpias, medios de comunicación e, incluso, algunos jueces que, consideran, hacen política y no justicia.
De hecho, en el Ejecutivo abonan la tesis de que la «denuncia parte de una organización ultra como es Manos Limpias» y sobre eso escudan los socialistas el hecho de intentar restar fuerza a la investigación. Sin embargo, la investigación que ha derivado en este punto parte de La Fiscalía Anticorrupción, que en 2024 recibe dos comisiones rogatorias para investigar el rescate de Plus Ultra procedentes de Francia y Suiza.
«Máximo respeto a la Justicia. Creo en la Justicia y en que la Justicia hará Justicia. Y máxima colaboración con ésta y con la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad«, ha respondido Saiz en una comparecencia ante los medios monopolizada por la situación judicial de Zapatero y que ha enterrado todas las medidas puestas en marcha por el gabinete. Que la justicia haga justicia, en todo caso, es una manera sutil, sibilina, de lanzar el mensaje de que los jueces deben hacer su trabajo y no política, que es un pensamiento que han trasladado en más de una ocasión Sánchez y sus ministros: que hay algunos magistrados que hacen política. Pero, en esta ocasión, han apostado por ser medidos y mesurados, a la espera de conocer en detalle la investigación del juez.
Sánchez ha tenido conocimiento de la imputación de Zapatero mientras se encontraba en el Palacio de la Zarzuela junto al Rey, con motivo del acto de sanción de la reforma del artículo 69.3 de la Constitución, que permitirá a la isla de Formentera elegir un senador propio. Posteriormente se ha trasladado a La Moncloa para presidir el Consejo de Ministros. El presidente del Gobierno ha enviado un mensaje a los miembros de la dirección del PSOE, adelantado por la Ser y confirmado por EL MUNDO, en el que les pide defender el legado de Zapatero.
Una petición que ya van cumpliendo, algunos en las redes sociales. Juanfran Serrano, miembro de la Ejecutiva, ha escrito: «Todo mi apoyo y mi amistad, presidente Zapatero. El presidente que acabó con ETA, que legalizó el matrimonio igualitario, que sacó las tropas de Irak y que gobernó con dignidad democrática es un ejemplo para todos nosotros. Su hoja de servicios a España es intachable y su honestidad, fuera de toda duda. Respeto absoluto a su presunción de inocencia y a la Justicia».
La propia portavoz del Gobierno ha dicho desde la sala de prensa de La Moncloa: «Zapetero no supo sólo ser un buen presidente del Gobierno, sino hacer una oposición leal y limpia, estar al lado cuando lo necesitaba Aznar. Frente a eso vemos cuál es la oposición que hace el PP. No nos extraña. Lo único que hacen es manchar siempre el buen nombre. Distan mucho de la oposición limpia que hizo Zapatero».
«No me creo que Zapatero sea un corrupto ni que se haya corrompido, al revés: es el único presidente de este país que no tiene A ningún ministro imputado, el único de toda la democracia, y que ha mantenido siempre una conducta ejemplar», ha afirmado el portavoz de los socialistas en el Congreso, Patxi López.
En declaraciones a los medios, el ex lehendakari ha pedido «prudencia», que «la Justicia investigue, que se aporten las pruebas y que se vaya al final» y que «no se condene durante un largo proceso hasta quien, mientras que se demuestre lo contrario, es inocente». Y ha advertido: «No nos vamos a dejar avasallar».
López ha reconocido que el caso es «grave», pero que van a seguir defendiendo a «un presidente que transformó el país, que nos dotó de derechos y libertades cómo nunca y que fue una referencia para la paz en el mundo y aquí». «Y esto es lo que no soportan en este país y por eso lo atacan», ha conluido.
