Publicado: abril 29, 2026, 10:08 pm

Si hay unas palabras que se recuerdan del cocinero Jordi Cruz, además de su bronca al concursante que preparó el «león come gamba», son las declaraciones sobre los becarios que hizo en 2017, algo que todavía hace que le lleguen críticas.
Así lo declaró el cocinero en el pódcast de B3tter, donde opinó que las polémicas que ha vivido han sido porque no ha «sido listo» y se ha metido en follones que no le correspondían. Y ese fue el caso de los becarios.
Según defendió, después de que saliera «un chico diciendo que le habían tratado mal» en los restaurantes de Martín Berasategui y Dabiz Muñoz, algo que consideraba «una gilipollez», tanto Pepe Rodríguez como él fueron llamados por un periodista para preguntarle por su opinión.
«Y yo dije que creía en la figura de esa persona que ha terminado el colegio, su formación, y viene a pasar tres meses contigo para aprender», respondió. «Es como si yo quiero ser modisto, salgo de la escuela de costura y me permiten ir dos meses con Dolce o con Gabbana, ¿eso está mal?».
El chef afirmó que el periodista le preguntó entonces si defendía «trabajar gratis», a lo que él le contestó que estaba «hablando de formación, de prácticas», algo de lo que «nunca se ha alimentado de eso» el ABaC, su restaurante en Barcelona: «A nivel de gestión, siempre hemos tenido el equipo suficiente que podemos pagar y no hemos dependido de la gente que viene a aprender».
Entonces, en su entrevista en el pódcast, se dirigió directamente al periodista, al que insultó, y dijo de él que «escribió lo que le dio la gana y lo reservó hasta el día 1, Día del Trabajador«, lo cual provocó que al día siguiente saliera «en las noticias» y tuviera «pintadas en la puerta» de su local que decían «explotador».
«A día de hoy en Instagram algún imbécil aún me lo pone«, aseguró el catalán. «En mi casa no encontrarás a nadie, por tonto que sea, aunque nos hayamos enfadado, que te diga que le he tratado mal o no ha cobrado un buen sueldo en mi casa o no ha estado en mi casa como si fuese en la suya».
«MasterChef te da esa visibilidad y te pone en un escenario que no controlas tú», reflexionó después Jordi Cruz. «Es bueno para lo bueno y es malo para lo malo».
Por último, sostuvo que salió a defenderse y eso le sirvió para quedarse tranquilo contando su versión, pero no para que le creyeran: «Hay gente que no quiere escuchar, te ha puesto la etiqueta, el sambenito y de ahí no te sacan».
