Publicado: abril 18, 2026, 2:07 pm
Juan Carlos I ha criticado abiertamente a Pedro Sánchez y ha reconocido en una entrevista a Le Figaro: «Con el Gobierno actual, debe ser muy difícil para mi hijo». El rey Emérito no quiso ir más allá en sus críticas («siempre debo prestar atención a lo que digo») pero entró en comparaciones con su relación con Felipe González y reconoció con cierta resignación: «Los tiempos están cambiando y España obviamente ha cambiado».
El rey Emérito, que en su libro Reconciliación recalca el contraste entre el espíritu de la transición y la polarización actual de la política española, recuerda en Le Figaro cómo durante casi 40 años tuvo reuniones semanales con los presidente del Gobierno: «Ahora esas reuniones son menos frecuentes. En mi época, el ministro de Asuntos Exteriores tenía que acompañar siempre al Rey en sus viajes».
En la entrevista concedida tras el premio literario que recibió la semana pasada en la Asamblea Nacional por sus memorias, Juan Carlos I recuerda cómo Felipe González le decía a menudo: «No soy monárquico, pero si la monarquía es buena para el pueblo, hay que apoyarla».
El rey emérito recordó cómo su complicidad con el primer ministro socialista llegó a tal extremo que el propio González le llegó a «pedir ayuda» en el momento de reconocer el estado de Israel «sin que tuviera consecuencias con nuestras relaciones con los países árabes». «Llamé al rey Abdalá y cuatro meses después dijo: adelante», recuerda Juan Carlos I.
En sus declaraciones al diario francés, Juan Carlos I critica también cómo algunos partidos quieren prohibir la caza y las corridas de toros, «cuando son la fiesta nacional de España». «Fue un placer ser aplaudido cuando llegué a Sevilla, a la Maestranza», advierte. «Eso demuestra que el pueblo de España reconoce lo que es la monarquía y lo que representa esta institución».
«La monarquía es buena para el pueblo, aporta estabilidad», asevera Juan Carlos I. «No cambiamos de reyes y reinas cada cuatro años. Y además encarna sobre todo la unidad. El rey está por encima de los partidos políticos, lo que significa que puede reinar con cualquiera partido político. Hay once monarquías en este momento en Europa, lo cual es significativo».
Pide más protagonismo para Leonor
Juan Carlos I rompe una lanza y pide un mayor protagonismo por su nieta Leonor, para que tenga «un mayor protagonismo», teniendo en cuenta que proyecta «una imagen muy buena de la monarquía».
«Mi vida estuvo dictada por las exigencias de España y del trono», admite con cierta resignación en la entrevista. «Le di libertad a los españoles estableciendo la democracia, pero nunca pude beneficiarme de esa libertad para mí»
Le Figaro destaca el contraste entre el reconocimiento obtenido por Juan Carlos I en Francia y las críticas que suscita en España, pese a haber vendido 150.000 ejemplares de su libro, lo que le convierte el algo así como «el rey maldito de los tiempos modernos»» con una «lejanía» impuesta por su propio hijo, Felipe VI, y pactada con el Gobierno.

