Publicado: marzo 19, 2026, 5:08 am

Madrid ha sido testigo de dos grandes inversiones de Ryanair en menos de cinco meses. Primero fue el centro de entrenamiento de pilotos y ahora, la mayor instalación de mantenimiento de toda su red. Dos apuestas millonarias que se concentran en la misma ciudad, mientras la irlandesa abandona la España regional con sendos recortes que amenaza con profundizar en su tira y afloja con las instituciones españolas. Para hacer balance de su apuesta por la capital y analizar la propuesta de Aena para el nuevo periodo regulatorio, el CEO de la aerolínea, Eddie Wilson (Dublín, 62 años), atiende a La Información Económica en su nuevo hangar.
El hangar que inauguran es el más grande de los que alquila Aena en Barajas. ¿Qué supone para el grupo ocupar este espacio estratégico?
Es el hangar más grande que tenemos en nuestra red. Nos gusta distribuir nuestras instalaciones de mantenimiento. Tenemos 109 aviones en España, pero hay muchos que entran y salen de Madrid, y eso convierte a esta ciudad en un ‘hub’ ideal para el mantenimiento. Esta instalación ha estado sin uso durante muchos años y es impresionante. Tiene una capacidad para siete aviones y generará hasta 700 empleos. En España hay una gran base de experiencia y formación para cubrir estos puestos.
¿Es Madrid la capital operativa del sur de Europa para Ryanair?
Madrid es muy importante. La calidad de las personas, la formación y la educación aquí son excelentes. Nuestro proyecto de ‘labs’ en el centro de Madrid ha sido muy exitoso como centro de innovación, especialmente en ciencia de datos. Además, el centro de formación en Madrid permite que los pilotos de la Península Ibérica se formen aquí. Hemos abierto uno en Cracovia para Europa central y oriental, uno en Italia, dos en el Reino Unido y uno en Irlanda, por lo que distribuimos estas instalaciones. Y ahora, esta instalación de mantenimiento complementa la de Sevilla para mantenimiento pesado. España, y especialmente Madrid, es una gran noticia para nosotros en términos de trabajadores cualificados.
Han comprometido una fuerte inversión en Madrid en un contexto en el que están frenando el crecimiento de la capacidad en España. ¿Cómo conviven estas dos realidades?
Porque los aviones tienen que mantenerse sí o sí. Somos la mayor aerolínea en España, así que tiene sentido hacerlo aquí. Puede parecer contradictorio, pero no lo es. Es un servicio de apoyo que necesitamos. Pero en términos de crecimiento de aviones, solo vamos a crecer un 0,5% este verano, el peor dato en muchos años. Las alarmas están sonando, el crecimiento en España se ha dado por hecho tras el Covid.
¿Qué opinión le merece la propuesta de Aena para el nuevo marco regulatorio (DORA III)?
Lo que están haciendo es limitar el número de pasajeros para no asumir riesgos. Como monopolio, no tienen que asumir riesgos. Están diciendo que habrá menos pasajeros, así que suben las tarifas. Pero nosotros, y otras aerolíneas, decimos que el tráfico crecería si no subieran esas tarifas; la perjudicada es la economía española. El Gobierno parece estar hipnotizado por Aena. Es incomprensible que un Ejecutivo que posee más del 50% de esta empresa prefiera invertir en aeropuertos en Brasil, el Caribe o Reino Unido mientras sus aeropuertos regionales pierden tráfico.
¿Qué espera de la revisión del DORA III por parte de la CNMC y Aviación Civil?
Creo que la CNMC ha visto lo que ocurrió en la consulta para el DORA III: fue una farsa. Si el Gobierno aprueba estas subidas, los viajes de corta distancia se reducirán en España y los días de crecimiento ilimitado se habrán acabado. El Gobierno necesita pensar en las regiones. hay infraestructuras nacionales vacías y eso es un escándalo. Ninguna aerolínea está creciendo como Ryanair: vamos a recibir 300 aviones, pero si España no los quiere irán a otros lugares. El Gobierno está frenando su propia infraestructura y, además, algunos ministros dicen que todos pueden llevar tantas maletas como quieran. España ha sido la mayor beneficiaria del modelo ‘low cost’ en 20 años, están desconectados de la realidad económica. Seguiremos siendo la mayor aerolínea del país, pero el crecimiento se dará en otros países como Marruecos o Italia. El próximo invierno será preocupante por la incertidumbre geopolítica, el petróleo y las tarifas y eso puede ser un desastre para los aeropuertos españoles.
¿Qué planes manejan en su programación de invierno si sale adelante la propuesta actual?
Aún no está cerrada, pero España no está en los planes de crecimiento. De hecho, está en riesgo de recortes. No es que no queramos volar a España, es que no es competitivo. Mientras otros países están bajando costes, en España se suben. Seguiremos invirtiendo para apoyar la estructura existente, pero no creceremos y probablemente retrocederemos.
Han propuesto una mesa de diálogo para estimular el tráfico regional. ¿Han recibido respuesta de Aena?
La gente no entiende que no tienen que hablar con nosotros. Nunca hablan con Ryanair sobre tráfico. Tienen un marco regulatorio que les permite no asumir riesgos. ¿Por qué iban a hablar con nosotros si pueden manipular el sistema? Si un aeropuerto pierde tráfico, subir precios no lo arregla. Hablan de incentivos, pero no funcionan. Si un hotel está al 30% de ocupación, no subes los precios, los bajas para llenarlo. Pero como son un monopolio, no tienen que hacerlo. Nunca hay negociaciones: solo nos envían una factura al mes. Esa es la comunicación. A nivel operativo hacen un gran trabajo, pero el futuro es perjudicial.
Desde que presentaron en Moncloa una inversión de 5.000 millones en vistas a 2030, su relación con el Gobierno se ha deteriorado en exceso. ¿En cuánto estima que pueda quedar la inversión comprometida?
Nunca respondieron a esta propuesta. Eso es a lo que nos enfrentamos. Pero lo de ahora (la inauguración del nuevo hangar) demuestra que Madrid es un gran ‘hub’ de aviación con gente cualificada trabajando para lograrlo.
