Publicado: diciembre 31, 2025, 7:07 am

El esquà de travesÃa o esquà de montaña, en inglés conocido como skimo, la disciplina que practicaban las vÃctimas del alud registrado el lunes en Panticosa (Huesca), cuenta con una serie de particularidades muy especiales. Para empezar, es considerada como un deporte de riesgo. Y, por tanto, precisa tanto del uso de un equipamiento muy especÃfico como de una preparación adecuada. Dos factores que puede explicar por qué, tal vez, no es tan popular dentro de nuestras fronteras como el esquà de fondo o, sobre todo, como el esquà alpino. Su historia, no obstante, se remonta a muchos años atrás, con un cierto componente también de preparación militar.
Teniendo en cuenta esta antigüedad, no es nada raro que estuviera presente en algunos Juegos OlÃmpicos de principios del siglo pasado, en este caso dentro de la competición de patrulla deportiva. No obstante, su estreno en solitario, por asà decirlo, no se producirá hasta los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo que arrancarán el próximo 6 de febrero de 2026 y que se prolongarán hasta el dÃa 22 de ese mismo mes.
El esquà de travesÃa, una actividad a caballo entre el esquà y el alpinismo que estaban practicando los dos hombres y la mujer que fallecieron el lunes en un alud en el Pirineo aragonés, no precisa de zonas especialmente señaladas para su práctica. Una peculiaridad que explicarÃa su consideración como deporte de riesgo. A grandes rasgos, consiste en proceder a la ascensión de una montaña, ya sea con los esquÃs puestos o cargándolos, en función de la pendiente a escalar, y, posteriormente, llevar a cabo el correspondiente descenso esquiando.
Como otras actividades relacionadas con la nieve, puede realizarse de manera meramente recreacional o competitiva. En este segundo caso, la prueba será cronometrada y los competidores deberán pasar obligatoriamente por una serie de puntos de control. El descenso, finalmente, puede ser realizado con esquÃs telemark, con el talón libre, o esquÃs alpinos especÃficos, más ligeros y que cuentan con el talón libre en los ascensos mientras que en los descensos se encuentra fijado también a la tabla. Las botas también son especiales, con suela de goma para poder andar con ellas sobre la nieve y más ligeras que las de esquà pero con caña bloqueable. Los palos que se utilizan son también más altos y livianos, diseñados para no hundirse en la nieve y clavarse en el hielo, y se utilizan también otros equipamientos especÃficos.
En los próximos Juegos OlÃmpicos de invierno, que tendrán lugar este 2026 en las localidades italianas de Milán y Cortina d’Ampezzo, el esquà de travesÃa formará parte del programa olÃmpico por primera vez, en solitario. En 1924, en los Juegos de Chamonix, estuvo presente en el programa competitivo como parte de la disciplina patrulla militar, un deporte de equipo en el que se combinaban esquà de fondo, esquà de travesÃa y tiro y que puede considerarse como un precedente del biathlón moderno.
En las ediciones de 1928, 1936 y 1948, la patrulla militar también estuvo en sus respectivos programas, pero como deporte de exhibición. Las reglas históricas de este deporte en concreto incluÃan un máximo de 25 kilómetros de esquà en campo abierto, con una pendiente total de entre 500 y 1.200 metros cargando todos los competidores un peso de por lo menos, 24 kilogramos.
Entre el esquà y el alpinismo
Entre dos mundos. A caballo entre el esquà y el alpinismo, requiere un equipamiento especÃfico y una preparación adecuada y, al no necesitar zonas especialmente señaladas para su práctica, se le considera como un deporte de riesgo.
Conexión militar. Junto con el esquà de fondo y el tiro formó parte del deporte denominado patrulla militar, que estuvo en el programa competitivo de los Juegos de invierno de 1924 y fue de exhibición en las ediciones de 1928, 1936 y 1948.
