Publicado: octubre 13, 2026, 7:24 am
La ciencia ha dado un nuevo paso hacia la recuperación de la visión en personas con enfermedades degenerativas de la retina, debido a que un grupo internacional de investigadores ha demostrado que una terapia puede restaurar parcialmente la vista en personas ciegas gracias a la terapia optogenética, que permite activar y desactivar las células nerviosas mediante la luz.
Acorde a la información compartida por el diario The Guardian, en 2021 se demostró por primera vez que esta técnica podía recuperar parcialmente la visión de una persona ciega y, ahora, los investigadores han publicado los resultados de un ensayo más amplio en el que participaron aquel paciente y otras nueve personas, demostrando que esta técnica es capaz de alcanzar una visión de mayor resolución en un plazo de cinco a diez años.
El profesor Botond Roska, director del Instituto de Oftalmología Molecular y Clínica de Basilea y autor principal del estudio, afirma para el medio mencionado que «el concepto de optogenética es válido para la restauración de la visión», ya que aprovecha otras células de la retina que permanecen activas durante más tiempo y devuelve parcialmente la capacidad de percibir imágenes.
Así se restaura la visión a personas con enfermedades degenerativas en la retina
Los diez participantes del ensayo padecen retinosis pigmentaria avanzada, un grupo de trastornos genéticos que afectan a más de un millones de personas en todo el mundo.
En estas enfermedades, las células de la retina encargadas de detectar la luz pierden progresivamente su función. Sin embargo, las células ganglionares de la retina, que se encargan de transmitir la información visual al cerebro, suelen mantenerse activas durante más tiempo. Ante este escenario, la terapia optogenética consiste en una única inyección en el ojo que contiene un virus sintético inocuo para introducir en las células las instrucciones genéticas necesarias para producir una proteína sensible a la luz, así pues, un grupo de células ganglionares que permanecen activas adquiere la capacidad de responder a los estímulos luminosos.
Dicho tratamiento se completa con unas gafas especiales que captan imágenes del entorno para convertirlas en pulsos de luz de una sola longitud de onda, teniendo en cuenta que dichos pulsos activan las células ganglionares para que el usuario pueda percibir una imagen monocromática.
Resultado de las primeras pruebas
En un artículo publicado en New England Journal of Medicine, los investigadores informan que, en cada paciente, trataron únicamente el ojo con la peor visión.
Por el momento, seis de los diez participantes experimentaron mejoras clínicamente significativas en la sensibilidad a la luz después del tratamiento, e incluso algunos mostraron mejoras en diversas tarea al usar las gafas fotoestimulantes después de la terapia génica —desde detectar, localizar y tocar un cuaderno, localizar una puerta y caminar sobre una línea—.
En cambio, solo se ha producido un efecto secundario ocular grave, teniendo en cuenta que se consiguió resolver en cuestión de minutos porque no hubo efectos secundarios relacionados con la terapia.
