Publicado: junio 16, 2026, 11:24 am
Una investigación reciente ha identificado una red coordinada de cuentas en la red social X que promociona activamente aplicaciones y servicios de inteligencia artificial, capaces de generar imágenes sexuales falsas de personas reales.
Según un informe citado por el diario The Wall Street Journal, Matthew Patane, investigador sénior de la firma estadounidense Graphika, ha detectado que diversos servicios vinculados a contenido erótico promocionan sus herramientas mediante redes de cuentas coordinadas en plataformas sociales. Además, ha identificado una red compuesta por unas 45.000 cuentas en X que utilizan textos ambiguos e imágenes parcialmente censuradas para eludir los sistemas de moderación de la plataforma.
Según el investigador, las cuentas involucradas emplean estrategias de difusión masiva para aumentar la visibilidad de estos servicios, evitar los sistemas de moderación y atraer nuevos usuarios, teniendo en cuenta que muchas de ellas publican enlaces promocionales y mensajes diseñados para viralizar este tipo de contenido.
¿Qué tipo de herramientas se usaron?
Los hallazgos vuelven a situar el foco sobre X y servicios como Undress AI, una empresa radicada en Belice que comercializa herramientas para generar imágenes explícitas mediante inteligencia artificial y ofrece, además, la creación de vídeos de pago.
Estas herramientas, conocidas comúnmente como ‘nudify‘, utilizan IA para modificar fotografías y simular desnudos sin el consentimiento de quienes aparecen en ellas, siendo similar al caso de Grok que se produjo a principios de año, cuando desnudó a mujeres en fotografías sin el consentimiento de ellas.
Impacto y consecuencias para las víctimas
El fenómeno preocupa especialmente por el impacto que tiene sobre las víctimas, ya que las fotografías obtenidas de redes sociales, los perfiles públicos o las imágenes compartidas de forma legítima pueden transformarse en contenido sexualizado generado digitalmente sin consentimiento. Asimismo, las consecuencias van desde el acoso y la humillación pública hasta la extorsión y daños psicológicos que pueden prolongarse en el tiempo.
Ante esta situación, los expertos en seguridad digital y derechos civiles advierten que la proliferación de estas herramientas está reduciendo drásticamente las barreras técnicas para cometer abusos basados en imágenes. Antes, se requería conocimientos especializados y, ahora, pueden realizarse en cuestión de segundos mediante aplicaciones accesibles para cualquier usuario.
Como consecuencia, organizaciones que monitorean la violencia digital reclaman que las plataformas tecnológicas refuercen sus sistemas de detección y eliminación de contenidos, especialmente cuando existen redes coordinadas dedicadas a promocionar este tipo de servicios. Además, exigen una mayor responsabilidad por parte de las empresas que los alojan, distribuyen o monetizan.
