Publicado: septiembre 14, 2026, 3:11 pm
La Policía Nacional frustró el pasado sábado una pelea presuntamente pactada entre cerca de 130 integrantes de los grupos ultras vinculados al Racing y al Alavés en el parque de La Teja de Santander, horas antes del encuentro disputado entre ambos equipos en El Sardinero, que se resolvió con victoria del conjunto local (2-1).
Dado que el partido había sido declarado de alto riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo y la Xenofobia en el Deporte debido a los antecedentes y la rivalidad entre los grupos radicales de ambos equipos, el Cuerpo había establecido desde primera hora de la mañana un dispositivo especial de seguridad, destinado a prevenir incidentes y detectar posibles movimientos de grupos radicales antes, durante y después del encuentro.
De esta manera, según ha explicado en un comunicado la Policía, sobre las 09.10 horas, agentes detectaron en la zona de la Avenida de Los Castros a un grupo compuesto por aproximadamente 60 miembros de Iraultza, pertenecientes a la afición visitante, que se desplazaba de forma organizada y cohesionada y sus integrantes mostraban una actitud «agresiva». Todos ellos, además, vestían con ropa deportiva oscura y algunos de ellos portaban pasamontañas, protectores bucales, palos y guantes.
Prácticamente al mismo tiempo, los efectivos detectaron a otro grupo formado por alrededor de 70 personas presuntamente pertenecientes a la afición local, que se encontraba en las proximidades del lugar previsto para la pelea, iba ataviado con indumentaria similar y se preparaba para desplazarse hacia el parque de La Teja, donde estaba previsto que se produjera el enfrentamiento entre ambas aficiones.
La actuación policial permitió interceptar a ambos grupos antes de que llegaran a encontrarse, frustrando de esta forma la pelea y evitando que se produjeran incidentes.
Durante la intervención, los agentes comprobaron además que 10 integrantes del grupo ultra visitante carecían de entrada para acceder al estadio.
Esta circunstancia, valorada junto con su presencia en el grupo, la forma organizada de actuación y los elementos que portaban algunos de sus integrantes, constituía un indicio adicional sobre su posible intención de participar en el enfrentamiento.
Tras impedir la pelea, la Policía Nacional mantuvo una vigilancia especial sobre ambos grupos radicales durante el resto de la jornada, con el objetivo de evitar nuevos intentos de enfrentamiento.
El dispositivo se mantuvo durante los desplazamientos de ambas aficiones, su llegada a los Campos de Sport de El Sardinero, el desarrollo del encuentro y la posterior salida de la afición visitante de Santander.
