Publicado: julio 10, 2026, 4:23 pm
Un estudio preclínico liderado por la Universitat de València (UV) y el Instituto de Investigación Sanitaria Incliva ha evaluado una innovadora combinación de quimioterapia con carboplatino y eprenetapopt para tratar cánceres de ovario y de mama altamente agresivos y resistentes a los tratamientos. Los resultados muestran que esta terapia reduce la viabilidad de ambos tipos de tumores.
Además, los investigadores señalan que esta combinación podría representar una alternativa terapéutica potencial para pacientes con estas malignidades, incluso cuando hayan desarrollado resistencia a otros tratamientos.
El trabajo ha sido desarrollado por el grupo GISAM (Unidad de Investigación en Cáncer Ginecológico, Sarcomas y Otros Tumores en la Mujer) del Departamento de Fisiología de la Universitat de València, bajo la dirección de Begoña Pineda y José Alejandro Pérez Fidalgo, y ha sido publicado en la revista Frontiers in Oncology.
La investigación se centra en uno de los principales problemas del tratamiento del cáncer de mama triple negativo y del carcinoma seroso de ovario de alto grado: la resistencia al olaparib, un fármaco que dificulta la reparación del ADN de las células cancerígenas. Ambos tumores son especialmente agresivos y afectan a mujeres con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, presentes en alrededor del 25 % de las pacientes.
Favorece la resistencia cruzada
Según explica Begoña Pineda, profesora titular del Departamento de Fisiología de la Universitat de València y primera firmante del estudio, esta resistencia no solo hace que el olaparib deje de ser eficaz, sino que también favorece la denominada resistencia cruzada, un fenómeno por el que otros medicamentos de distintas clases también pierden efectividad, reduciendo de forma significativa las opciones terapéuticas posteriores.
Para intentar superar este problema, el equipo combinó carboplatino, un fármaco que impide que el cáncer active sus genes, con eprenetapopt, un medicamento capaz de reactivar la proteína p53, que queda desactivada cuando se produce una mutación en el gen TP53.
Los resultados mostraron que esta combinación produce un efecto sinérgico y consigue reducir la viabilidad de las células tumorales tanto en las líneas celulares sensibles al tratamiento como en aquellas que ya habían desarrollado resistencia.
La mutación del gen TP53 está presente en el 96 % de las pacientes con carcinoma seroso de ovario y en el 60 % de las pacientes con cáncer de mama triple negativo. Por ello, los autores destacan que reactivar la proteína p53 constituye una importante diana terapéutica, ya que desempeña un papel esencial como defensa frente al desarrollo del cáncer.
En el estudio también han participado Incliva, el Hospital Clínic Universitari de València, el Centro Avanzado de Microbiología Aplicada de la Universitat Politècnica de València, la Facultad de Ciencias de la Universidad Europea de Valencia, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (Ciberonc) y la Universidad de Ioánina (Grecia).
