Publicado: junio 22, 2026, 12:19 am
El último informe anual del Banco de España confirma cambios relevantes. El documento conserva su calidad técnica, aparato estadístico y cautelas suficientes para que nadie pueda despacharlo como progubernamental. El problema es otro: el marco ha cambiado. Con José Luis Escrivá, el Banco de España está más cómodo mirando hacia los peligros exteriores que hacia los demonios interiores. El informe de 2025 dedica una atención notable a los aranceles, la fragmentación comercial, China, Oriente Medio, la guerra de Irán, la geopolítica y la incertidumbre global. Todo eso es importante, pero el énfasis acaba produciendo un efecto político: los riesgos vienen de fuera, mientras los errores propios quedan diluidos. La omisión más llamativa es la presupuestaria. España lleva toda la legislatura… Ver Más
