Publicado: diciembre 28, 2025, 10:23 am
Los presidentes de Estados Unidos y de Ucrania, Donald Trump y Volodimir Zelenski, se ven las caras este domingo por cuarta vez este año, y en esta ocasión, las posturas parecen más cercanas que nunca para darle un impulso a un plan de paz que Rusia sigue torpedeando, y nunca mejor dicho, con un recrudecimiento de la destrucción sobre el país que Putin decidió invadir en febrero de 2022.
Las tres anteriores reuniones de Trump y Zelenski se celebraron en la Casa Blanca, mientras que la de este domingo se celebra en la residencia vacacional del presidente estadounidense en Mar-A-Lago, Florida, adonde el líder ucraniano llega previa escala en Canadá.
De cara al encuentro de este domingo, tanto Trump como Zelenski han insistido en la importancia del mismo y en la posibilidad real de que de él salga un acuerdo clave para alcanzar la paz tras casi cuatro años de matanzas. Ucrania aceptaría algunas propuestas que hace no tanto rechazaba, como retirar sus tropas del Donbás, región controlada por Rusia y epicentro del conflicto, pero exige contrapartidas como que Rusia también lo haga y se cree una zona desmilitarizada.
Son dos los escenarios que se barajan. El primero consistiría en congelar la línea actual del frente, opción favorita por Kiev. La segunda posibilidad implicaría la creación de una o varias zonas económicas especiales en la parte de la región de Donetsk que aún está bajo control ucraniano pero que Rusia reivindica, una posibilidad que solo se consideraría tras la obtención de garantías de seguridad suficientes.
Precisamente las garantías de seguridad son los elementos clave para Ucrania, ya que sostienen otros puntos del acuerdo como la existencia de un Ejército ucraniano de 800.000 efectivos (ahora cuenta con unos 2,2 millones, incluyendo reservistas) y compromisos jurídicamente vinculantes por parte de Estados Unidos y otros aliados para ofrecer una protección equivalente a la del Artículo 5 de la OTAN, que se refiere a la defensa mutua.
Zelenski también aceptaría la celebración de elecciones en Ucrania, algo que no ocurre desde 2019, pero también en este caso el líder ucraniano exige garantías de seguridad para su convocatoria.
Por su parte, Donald Trump también se muestra optimista de cara a la reunión de este domingo. «Creo que le irá bien», dijo el magnate sobre Zelenski, aunque hace extensiva esta opinión sobre Putin, con el que no descarta hablar en breve. Eso sí, el inquilino de la Casa Blanca se arroga el derecho a tener la última palabra sobre el acuerdo: «(Zelenski) No tiene nada hasta que yo lo apruebe. Así que veremos qué tiene», dijo.
Mientras, y coincidiendo con la reunión de este domingo, Putin recrudece su ofensiva en Ucrania para mostrar una posición de fuerza. En la madrugada del viernes al sábado, Rusia ha lanzado duros ataques contra Kiev y contra regiones en el noreste y en el sur de Ucrania, que causaron al menos un muerto y 19 heridos.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó de una mujer muerta y al menos 19 heridos en la ciudad, mientras en otras regiones se registraron incendios y explosiones. Los ataques rusos, que tenían también como blanco infraestructuras eléctricas, se efectuaron con drones y misiles, incluidos misiles ultrasónicos de tipo Kinschal, según los medios ucranianos.
En Kiev, según la administración de la ciudad, hay 2.600 edificios de apartamentos sin calefacción tras los ataques, con temperaturas en torno a los cero grados. Además, 320.000 hogares se han quedado sin calefacción.
Tras estos ataques, Zelenski manifestó: «¿Cuál es la respuesta de Rusia a las propuestas de Estados Unidos y el mundo para poner fin a la guerra? Los representantes rusos mantienen largas conversaciones, pero en realidad, los Kinzhal y los Shahed hablan por ellos. Esta es la verdadera actitud de Putin y su círculo íntimo», dijo Zelenski en su cuenta de X.
«No quieren poner fin a la guerra y buscan aprovechar cualquier oportunidad para causar aún más sufrimiento a Ucrania y aumentar la presión sobre otros países del mundo. Esto significa que la presión en respuesta sigue siendo insuficiente», agregó.
