Publicado: julio 21, 2026, 4:06 pm
La Casa Blanca reaviva la guerra comercial. El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, ha avanzado que el Gobierno de Estados Unidos prepara una nueva ronda de aranceles para decenas de países. «Esperamos que haya novedades pronto», ha comentado en una entrevista en la cadena CNBC tras ser preguntado por un artículo del Financial Times según el cual podrían anunciarse nuevos gravámenes esta semana.
El representante comercial no ha especificado en qué momento entrarían en vigor, ya que tiene «la responsabilidad» de informar al Congreso y a las partes implicadas. Las declaraciones de Greer se producen a días de que caduquen los aranceles implementados el pasado 24 de febrero por Trump en caso de que el Congreso no diera el visto bueno a su prórroga. El mandatario estadounidense decretó este impuesto general después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos anulara los que había ordenado en virtud de una ley de emergencia, al considerar que había excedido sus poderes.
La normativa estadounidense habilita la competencia exclusiva en política arancelaria al Congreso, salvo excepciones. En la entrevista, Greer apuntó también a los productos procedentes de 60 países a los que, según dijo, están investigando por trabajos forzosos. De demostrarse, el Gobierno de Trump impondría este gravámenes en virtud de sus leyes contra «las mercancías producidas mediante trabajo forzoso».
Además, Trump anunció este lunes un arancel del 50% a la mayoría de los productos importados desde Canadá. Estos nuevos gravámenes entrarán en vigor dentro de treinta días y excluye, entre otros, la energía, la potasa, los minerales críticos y el pescado. Según explicó, estos impuestos se justifican en el humo que ha afectado la Costa Este de EEUU derivado de los incendios forestales en las provincias canadienses de Manitoba, Saskatchewan y Ontario.
Bruselas pide una rebaja de los aranceles
En el caso de la pugna comercial abierta con la Comisión Europea, Bruselas envió este lunes a Estados Unidos una lista de productos a los que espera que ese país reduzca o elimine los aranceles del 15% que aplica a la mayoría de las exportaciones europeas sobre la base del pacto comercial entre las partes. Aunque el Ejecutivo comunitario no ha revelado los productos exactos para los que ha pedido una reducción de los aranceles, algunos medios apuntan a que estarían incluidos alimentos como el aceite de oliva, el vino, los licores, el queso Roquefort y la pasta. También bienes como equipamientos médicos o maquinaria industrial.
Según Bruselas, los productos para los que se pide esa reducción de aranceles son también importantes para la economía de Estados Unidos. El acuerdo comercial entre Bruselas y Washington, alcanzado el 27 de julio de 2025 y que entró en vigor el pasado 1 de julio, establece que Estados Unidos puede exportar a la Unión Europea (UE) sus bienes industriales libres de aranceles, a cambio de aplicar un gravamen del 15% a la mayoría de los productos de la región.
La lista de exportaciones para las que se solicita ahora una rebaja ha sido elaborada teniendo en cuenta los intereses de la Unión Europea y las posibilidades de aumentar las exportaciones de la UE, indicaron fuentes europeas, que confiaron en poder lograr el mejor resultado y un compromiso por parte de Washington. Por otro lado, reconocieron que Estados Unidos ha señalado una serie de cuestiones que considera barreras no arancelarias europeas. Las mismas fuentes destacaron el diálogo que existe entre ambos sobre esos temas.
Según datos de la Comisión Europea, el pacto cerrado el pasado año ha logrado proteger los flujos comerciales y las inversiones de los dos bandos frente a un conflicto comercial impredecible y en escalada, así como salvaguardar los intereses económicos fundamentales de la UE. El volumen comercial entre las partes en 2025 se situó en los 1,8 billones de euros, un aumento del 4,5%. La UE exportó a EE. UU. más bienes de los que importó pero en servicios, Estados Unidos mantuvo su posición de proveedor dominante.
El acuerdo comercial lo cerró la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, con el presidente estadounidense, Donald Trump, para evitar el arancel del 25% que el republicano amenazó con imponer al inicio de su guerra comercial.
