Publicado: junio 2, 2026, 2:23 am
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado a última hora de este lunes haber logrado el compromiso del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de detener los ataques contra el Líbano y su capital, Beirut, y también la promesa de la milicia chíi Hezbolá de no atacar territorio israelí. «Tuve una llamada muy productiva con el primer ministro y no habrá tropas que vayan a Beirut, y las ya enviadas regresarán», ha explicado el mandatario en un post en Truth Social. Trump, además, ha revelado que ha mantenido conversaciones con Hezbolá «a través de representantes de alto nivel», y reveló que la milicia chíi habría dado el visto bueno a dejar de atacar. «Israel no los atacará y ellos no atacarán Israel», ha resumido el presidente republicano.
El propio gobierno del Líbano ha afirmado que Hezbolá habría aceptado frenar sus ataques a cambio de que Israel haga lo propio, pero Netanyahu ha rebajado las expectativas sobre el cese de hostilidades anunciado por Trump, señalando que subrayó ante el presidente estadounidense que Israel sí atacaría Beirut si Hezbolá continúa atacando a Israel o a sus tropas. «Le dije que si Hezbolá no deja de atacar nuestras ciudades y a nuestros ciudadanos, Israel atacará objetivos terroristas en Beirut. Nuestra postura sigue siendo la misma», ha destacado el primer ministro hebreo, en un comunicado difundido por su oficina. Además, Netanyahu ha confirmado que, al margen de lo que suceda en Beirut, las fuerzas israelíes continuarán «operando según lo previsto» en el sur del Líbano.
La intensificación de la ofensiva israelí sobre el Líbano, con Netanyahu dando orden de reactivar los bombardeos sobre los suburbios de Beirut y el barrio del Dahye, había derrumbado las expectativas sobre un acuerdo de paz después de que Irán anunciase este lunes su retirada de cualquier negociación de paz mientras los ataques israelíes contra Hezbolá en el Líbano continuasen. Con ello, el régimen de los ayatolás amenaza con volver a bloquear por completo el estrecho de Ormuz, según recoge un comunicado emitido por la agencia persa Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria. «El equipo negociador iraní suspende las conversaciones y el intercambio de mensajes (con Estados Unidos) a través de un mediador dado que el régimen sionista sigue cometiendo crímenes en el Líbano», indica la declaración difundida por medios persas. Además, el régimen iraní, a través de su mando militar, ha advertido a los residentes del norte de Israel que huyan de la zona si finalmente se producen ataques contra Beirut.
En una entrevista con la cadena NBC News, Trump ha asegurado sin embargo que Irán no ha comunicado formalmente a la parte estadounidense la suspensión del diálogo, y que en cualquier caso esa interrupción no implicaría la ruptura de la tregua en vigor. De hecho, el mandatario estadounidense ha llegado a asegurar que el diálogo con Teherán continúa «a un ritmo acelerado», según ha explicado en su red Truth Social, aunque en una entrevista anterior, esta vez con la CNBC, Trump ha restado importancia al comunicado iraní y ha llegado a asegurar que le es indiferente si se produce un colapso de las negociaciones. «Me da igual si han terminado, honestamente», ha señalado, añadiendo que el diálogo con Teherán se está volviendo «largo» y «aburrido».
En este cruce de declaraciones, Irán ha asegurado en su anuncio que el diálogo con Washington no existirá hasta que no haya un cese total de las hostilidades de Israel contra Hezbolá y el territorio libanés. «El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es, sin lugar a dudas, un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano«, ha insistido en un post en la red social X el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, en línea con la postura que Teherán ha mantenido desde el inicio de la frágil tregua con Washington: el frente del Líbano es para Irán inseparable de las hostilidades en Ormuz o en su propio territorio.
En su mensaje, Araqchí acalara que la violación del alto el fuego establecido el 8 de abril «en un solo frente constituye una violación del alto el fuego en todos». Además, Irán abre la puerta en el comunicado a «activar», con ayuda de su «núcleo de resistencia» (sus proxies como Hezbolá o los hutíes), otros frentes en la guerra si las hostilidades no cesan en el Líbano, y cita expresamente el estrecho de Bab el-Mandem, situado ante la costa de Yemen, al otro lado de la Península Arábiga. El texto, además, responsabiliza a «Estados Unidos e Israel de las consecuencias de cualquier violación«.
Poco antes del mensaje a través de la agencia Tasnim, el presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que Estados Unidos e Israel pagarán por lo que Teherán considera el incumplimiento de la tregua en el país árabe. «Toda decisión tiene un precio, y llega el momento de pagar la factura», aseguró el parlamentario en X, alegando también el bloqueo de puertos y buques de EEUU contra Irán como parte de ese incumplimiento. La Guardia Revolucionaria, en otro comunicado, ha asegurado que «cruzar las líneas rojas en Líbano y Gaza significa una guerra directa» y, con ello, se abre a realizar operaciones en nuevos frentes, «además de preservar la ecuación del estrecho de Ormuz», en referencia al bloqueo sobre el paso marítimo.
Nuevos ataques cruzados entre EEUU e Irán
La ruptura de Irán se produce en un momento clave de las negociaciones entre EEUU y el régimen persa, que a finales de la semana pasada habrían estado a un paso de un preacuerdo, según informaron los medios estadounidenses. Sin embargo, este mismo lunes el Ejército estadounidense derribó dos misiles lanzados desde Irán contra sus tropas en Kuwait. El Comando Central estadounidense denunció estas «acciones agresivas» y anunció represalias, mientras que la Guardia Revolucionaria alegó que su ataque fue en respuesta a una ofensiva norteamericana sobre una torre de telecomunicaciones en su territorio.
En cualquier caso, varios países árabes y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han condenado duramente los ataques iraníes contra Kuwait, los últimos de una larga lista de hostilidades entre Teherán y sus vecinos árabes. El secretario general del CCG, Jasem Mohamed Albudaiwi, condenó «en los términos más enérgicos» los bombardeos, afirmando que constituyen una «escalada peligrosa e irresponsable», además de una «violación flagrante» de la soberanía kuwaití y del derecho internacional.
Este incidente se produjo horas después de que Irán y EEUU intercambiaran ataques nuevamente: las tropas norteamericanas atacaron durante la madrugada instalaciones de drones iraníes en la localidad de Geruk y en la isla de Qeshm, situadas a ambos lados —oriental y occidental, respectivamente— de Ormuz. En respuesta, la Guardia Revolucionaria lanzó un ataque contra una «base aérea» en una ubicación no especificada.
Mientras tanto, dada la fragilidad del alto el fuego, la situación sigue siendo incierta en aguas del estrecho. Este lunes, un buque de carga ha sufrido una explosión tras recibir el impacto de un proyectil desconocido en el golfo Pérsico, a 40 millas náuticas al sureste de Umm Qasr (Irak), según informó la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO). «El buque transitaba por la zona cuando se produjo un fuerte impacto en su costado de estribor, que provocó una explosión», detalló la UKMTO en un breve aviso a los navegantes, a los que ha recomendado que extremen la precaución e informen de cualquier actividad sospechosa. La Guardia Revolucionaria iraní, sin embargo, informaba horas antes de que hasta 15 embarcaciones han pasado por aguas de Ormuz en las últimas 24 horas de forma segura tras obtener permiso de las autoridades iraníes y en coordinación por Teherán.
Éxodo masivo en Beirut ante la amenaza de nuevos ataques
Las salidas de Beirut han registrado este lunes un nuevo éxodo masivo ante el anuncio de Netanyahu de que las fuerzas israelíes retomarían su actividad con bombardeos sobre os suburbios del sur de Beirut, en el barrio del Dahye, conocido bastión de Hezbolá. La capital libanesa había permanecido al margen después de la tregua acordada entre Líbano e Israel en Washington, si bien la ofensiva israelí ha continuado en el sur y el este del país. La principales carreteras de salida de la ciudad han registrado retenciones kilométricas y peatones tratando de escapar de las zonas amenazadas.
Este lunes, las bombas han vuelto a caer sobre diversas localidades del sur del Líbano. Los cazas y drones israelíes alcanzaron zonas meridionales como Nabatieh, Kfar Sir, Haris, Yater, Kafra, Kfar Tebnit, Mayfadoun, Zawtar al Sharqiya o Zibdine, sobre algunas de las cuales pesaban órdenes de evacuación. El balance total de fallecidos desde el inicio del conflicto el pasado 2 de marzo aumentó este lunes a 3.433, mientras que el de heridos alcanzó los 10.395, informó el Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano en un comunicado.
Pese a las hostilidades, el presidente libanés, Joseph Aoun, volvió a defender las negociaciones en marcha con Israel como la única «opción» para salir del actual statu quo. Sin embargo, Hezbolá ha desoído hasta ahora los llamamientos del gobierno de Beirut para deponer las armas, y rechaza cualquier interlocución con Israel.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha asegurado en un comunicado que en Beirut «no habrá calma» si no la hay antes en el norte de Israel, es decir, hasta que Hezbolá no cese sus ataques contra territorio hebreo. En el mismo comunicado, difundido antes del anuncio de Trump, Katz aseguró que el Ejército israelí lucha contra la milicia proiraní en el sur del Líbano, donde reiteró que su intención es controlar permanentemente ese territorio para constituir «una zona de seguridad libre de terroristas y armas» para «alejar las amenazas de las tropas israelíes y los residentes del norte». Esa zona, al sur del río Litani, constituye el 8% del territorio del Líbano.
En cualquier caso, tras el anuncio de Trump del cese de las hostilidades en Líbano, la oposición israelí ha criticado duramente a Netanyahu por haber respondido a la petición del presidente estadounidense, si bien Netanyahu ha dejado clara la posición de su gobierno en el comunicado posterior. «Un Gobierno que ha perdido el control sobre la soberanía israelí. Caos en todas las esquinas», ha acusado en su cuenta de X Naftalí Bennett, líder de Yachad («Juntos» en hebreo), partido centro-derechista que lidera las encuestas para hacer frente al Likud de Netanyahu de cara a las próximas elecciones.
Habiendo quedado claro que el frente del Líbano amenaza las conversaciones de paz entre EEUU e Irán, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha propuesto a Israel y al Líbano un plan para una «desescalada gradual» del conflicto, después de mantener conversaciones a lo largo del domingo con los mandatarios de ambas naciones. Estados Unidos propuso, para poder continuar las conversaciones, que Hezbolá cese todos los ataques contra Israel y que, a cambio, se abstenga de intensificar la ofensiva en Beirut. «Esto crearía un espacio para una desescalada gradual y un cese efectivo de las hostilidades», apuntó un alto cargo estadounidense, según informa la agencia Efe.
Dicho funcionario explicó que Aoun se mostró abierto a esta idea, pero el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, habría exigido que Israel detenga primero su campaña militar, una respuesta que Washington califica de «decepcionante». La Administración de Donald Trump, agregó la fuente estadounidense, no espera ni respalda que Israel renuncie a tomar represalias por los ataques del grupo chií en su territorio.
