Publicado: enero 2, 2026, 5:14 am
Adif ha arrancado la elaboración de un estudio para comprobar en qué medida sus infraestructuras de Alta Velocidad, vías y otros elementos destinados al transporte de pasajeros, están preparadas o necesitan adaptación para convertirlas también en «autopistas ferroviarias» para el transporte de mercancías y de semirremolques de por lo menos cuatro metros de altura, lo que supera a los AVE de Renfe, los Ouigo y los Iryo que ahora atraviesan sus trenes o paran en sus estaciones.
Para ello, el gestor estatal de las infraestructuras ferroviarias ha sacado a concurso público un contrato por 967.407 euros sin impuestos -1,4 millones como valor estimado- para la consultora de ingeniería ferroviaria que haga los trabajos técnicos para la «comprobación de gálibos y evaluación de transportes excepcionales en líneas pertenecientes a la red ferroviaria titularidad de ADIF-AV«. Los interesados pueden presentar sus propuestas hasta el 2 de febrero y la elegida deberá entregar el trabajo en dos años.
Casi tres años después de lo que se conoció como ‘gálibogate‘, la distorsión entre el tamaño de los túneles en Cantabria y Asturias y los trenes que debían circular por ellos que se saldó con el entonces presidente de Renfe y con la secretaria de Estado de Transportes, Adif quiere contratar el análisis del gálibo de sus vías, la compatibilidad de su infraestructura de Alta Velocidad con los «gálibos autopista ferroviaria» y «la compatibilidad de cada uno de los elementos singulares de la infraestructura», que comprenden túneles, estaciones, apeaderos, pasos, superiores o estructuras.
La licitación que lanza ahora trata de determinar el gálibo existente y compararlo con el «objetivo» para este tipo de trenes en los ejes de Alta Velocidad Madrid-León/Asturias, Madrid-Barcelona/Frontera Francesa, Madrid-Levante, Madrid-Toledo/Sevilla/Málaga, Madrid-Badajoz/Lisboa y Olmedo-Zamora-Galicia.
Según recuerda en el pliego de condiciones, entre los objetivos del Gobierno en materia de movilidad es que en 2030 el 10% del transporte de mercancías se haga por tren, con el despliegue de las llamadas «autopistas ferroviarias», en sustitución del transporte por carretera, en camiones. En la actualidad, los trenes de mercancías circulan por vías convencionales, siendo la Algeciras-Zaragoza la que más interés suscita por su longitud y por cruzar casi el país desde la frontera con Marruecos y, en su tramo final de Zaragoza a Tarragona, la más demandada.
Auscultación con láser y 3D para una circulación «segura»
Ahora Adif quiere analizar la «viabilidad» que también tienen los corredores de Alta Velocidad para que circulen por ellos «transportes excepcionales«, que «por sus dimensiones, peso o distribución y acondicionamiento de la carga solo pueden admitirse en unas condiciones técnicas y operativas determinadas». Recuerda además que entre las «buenas prácticas» que contempla la distinta normativa ferroviaria nacional y europea figura «el establecimiento de las condiciones necesarias para que la circulación de estos transportes se realice de forma segura».
Esta auscultación, que deberá hacerse por tramos de distinta longitud y mediante láser y 3D deberá también calcular la distancia entre el eje de la vía y el borde del andén o cuantificar las interferencias del gálibo objetivo con la infraestructura de las partes altas y partes bajas.
Sobre el transporte excepcional, el objetivo del contrato es comparar los gálibos calculados con la infraestructura existente para determinar si es viable, «cuantificando los márgenes existentes entre el contorno del transporte excepcional y la infraestructura existente en los puntos en que el transporte interfiera en el gálibo de aplicación».
