Publicado: abril 1, 2026, 9:23 am
Los satélites Starlink forman parte de una red de comunicaciones por satélite para proporcionar acceso a internet de alta velocidad y baja latencia a todo el mundo, incluyendo áreas remotas y rurales. Sin embargo, la órbita terrestre baja está tan concurrida por dichos instrumentos espaciales que, en los últimos meses, se ha producido más basura espacial, riesgos de colisión y complejidad para gestionar el tráfico espacial.
Un ejemplo de colisión tuvo lugar en diciembre del año pasado, cuando uno de los satélites Starlink sufrió un fallo en órbita baja porque perdió el control. Pero ahora, casi cuatro meses más tarde, SpaceX ha vuelto a perder el contacto con otro satélite Starlink tras sufrir una anomalía no especificada mientras se encontraba en órbita.
La compañía aeroespacial de Elon Musk da a conocer en la red social X que, «el domingo 29 de marzo, el satélite Starlink 34343 experimentó una anomalía en órbita, lo que provocó la pérdida de comunicaciones con el satélite a unos 560 kilómetros sobre la Tierra». Sin embargo, es importante mencionar que los análisis revelan que dicha situación no representa ningún riesgo para la Estación Espacial Internacional ni para el lanzamiento de la misión Artemis II de la NASA, teniendo en cuenta que SpaceX ha reconocido que monitoreará el satélite junto con cualquier resto rastreable.
Por ahora, los equipos de SpaceX y Starlink están trabajando activamente para determinar la causa raíz e implementarán las medidas correctivas necesarias.
Existe un mapa interactivo que permite saber cuántos satélites tienen riesgo de colisión
Como hemos mencionado al principio de la noticia, miles de satélites orbitan la Tierra para ofrecer conexión a internet, predicción meteorológica y geolocalización. La Agencia Espacial Europea (ESA) estima que hay casi 17.000 satélites en el espacio, de los cuales casi 14.200 aún están en funcionamiento. Por lo tanto, esto significa que el resto de satélites han dejado de estar operativos y se han convertido en basura espacial, siendo una verdadera amenaza para la comunidad científica.
Para ser conscientes de la situación, existe una mapa interactivo llamado Satellite Map que permite saber cuántos satélites hay orbitando la Tierra en tiempo real. Asimismo, es capaz de informar sobre la desintegración de los satélites cuando entran a la atmósfera terrestre, indicando desde el modelo, el historial de la altitud, el tiempo de reentrada hasta los posibles escombros que pueden dejar en la órbita.
