Publicado: octubre 9, 2026, 11:51 am
Los españoles son poco optimistas con que se produzcan bajadas en el precio de la vivienda a medio y largo plazo. Dicho de otro modo, esperan que el coste del metro cuadrado se revalorice a lo largo de los próximos veinte años y la mitad de ellos (30%) prevé que el encarecimiento será considerable. Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden de la Encuesta sobre las actitudes de los hogares españoles hacia el ahorro y la inversión, elaborada por JP Morgan AM. La muestra fue realizada en julio a una población de 2.000 personas a nivel nacional y se enmarca dentro de un análisis a 17.000 personas adultas de entre 18 y 65 años en toda Europa.
En este sentido, Lucía Gutiérrez-Mellado, directora de estrategia para España y Portugal del grupo estadounidense, incide en que la confianza en el sector inmobiliario es algo anómalo de este país, que no se puede extrapolar a Europa, de ahí que gran parte del ahorro de los españoles esté vinculado al ladrillo en comparación con otros países del entorno. Otro de los aspectos que destaca de la presentación es que si bien más de la mitad (60%) confía en que podría disfrutar de la jubilación que desea y mantener el nivel de vida, solamente un 25% cuenta con un plan de ahorro definido.
Un porcentaje que califican de «alarmante», sobre todo, porque el 40% de la población aspira a depender de la jubilación pública como principal recurso cuando llegue a la edad de retiro. A pesar de que se sienten seguros acerca de cómo invertir su dinero, la proporción es inferior a la media de la Unión Europea. El dinero en efectivo es la opción más popular para ahorrar, sin incluir el fondo que se destina a emergencias. En segundo lugar figura la tenencia de acciones cotizadas; por delante incluso de activos inmobiliarios, que se coloca en tercera posición. Completan la lista de los cuatro favoritos los fondos de pensiones.
Esta preferencia por la liquidez emana del miedo. El 40% de los que no tienen valores ni acciones en cartera admiten que lo hacen por la preocupación en torno a los riesgos que conlleva y la posibilidad de perder dinero. De hecho, de los que no poseen valores ni acciones, una quinta parte asegura que nunca se ha planteado la posibilidad de invertir. Parte de esta radiografía viene explicada por el nivel de educación financiera en España, que es relativamente modesto. Casi un tercio de los españoles se apoya en amigos y familia como principal fuente de asesoramiento y solamente una cuarta parte de los encuestados recurren al asesor financiero como principal fuente de información. Otro de los aspectos más llamativos es que el 16% se apoya en la inteligencia artificial a la hora de tomar decisiones de inversión.
El mayor interés de la deuda refleja el crecimiento económico
Las conclusiones se han presentado en el marco de las perspectivas de los mercados para el cuarto trimestre, que viene marcado por el temor a una crisis de deuda en Europa. A este respecto, Gutiérrez-Mellado ha señalado que las mayores rentabilidades de la deuda que registran las economías desarrolladas parte de que el crecimiento económico descuenta un crecimiento económico a nivel mundial mejor del que se esperaba. «Al mercado de renta fija lo que le importa es si el crecimiento económico se mantiene y los resultados empresariales», ha declarado.
El incremento de las rentabilidades de la deuda gubernamental, especialmente, en Francia, responde a la financiación de la inversión que están llevando a cabo tanto empresas como gobiernos. «El sector tecnológico no había acudido hasta ahora al mercado de deuda», ha expresado. En el momento actual, los inversores se plantean si tanta deuda va a ser absorbida, en un escenario que apunta a mayores tipos de interés a nivel mundial. No obstante, Gutiérrez-Mellado cree que el mercado está descontando más subidas de las que anticipa el mercado.
En un contexto marcado por la incertidumbre, que imposibilita a los bancos centrales realizar previsiones, Gutiérrez-Mellado remarca que aunque la guerra en Oriente Próximo se ha alargado más de lo previsto, si el conjunto de las economías aguantan, pueden resistir un crudo a 100 dólares. Dentro de esta recta final del año, uno de los eventos más relevantes es la celebración de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, previstas para el próximo 3 de septiembre, que pueden añadir algo de volatilidad al mercado en las próximas semanas.
Ante esta situación, JP Morgan aboga por la diversificación para hacer frente a la concentración del sector tecnológico en los índices como consecuencia de la irrupción de la IA. La compañía defiende diversificar con renta variable europea por el menor peso de la tecnología y los activos alternativos. «El 2022 fue la prueba de que los que tuvieron alternativos en cartera capearon mejor el temporal, dado que ayudan a descorrelacionar», ha puntualizado.
