Publicado: enero 3, 2026, 12:23 am
La compañía estatal rusa de cohetes Energia Space Rocket ha registrado la patente de una nave espacial que está diseñada para generar gravedad artificial y, así, proporcionar un gran impulso a las misiones tripuladas de larga duración.
Un informe dado a conocer por la agencia rusa de noticias TASS revela que dicho sistema giratorio está pensado para generar una fuerza gravitacional equivalente a la gravedad terrestre, además, respecto a su diseño, incluye un módulo axial con partes estáticas y giratorias, conectadas mediante una unión flexible herméticamente sellada, así como módulos habitables, equipos de rotación y fuentes de energía.
Según el informe, los módulos habitables están unidos de manera radial y rotan alrededor del eje para simular la gravedad para la tripulación, generando una fuerza centrífuga que los impulsa hacia el espacio. De esta manera, gracias a dicha patente, la creación de gravedad artificial influye de manera significativa en las tripulaciones de misiones espaciales de larga duración, tanto en órbita terrestre baja como en trayectorias interplanetarias hacia el espacio profundo.
No obstante, como hemos mencionado, dicha innovación todavía es una patente y Rusia aún no ha dado a conocer los plazos para dicho proyecto ni qué tipo de recursos emplearán para supuesta en marcha. Sin embargo, es importante mencionar que la patente sí indica interés en el concepto de gravedad artificial, coincidiendo en un momento en el que se acerca el fin de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).
Otra idea de Rusia: su nueva estación espacial reutilizará los módulos de la ISS
A la ISS tan solo le quedan cinco años de operatividad, por lo tanto, alrededor de 2030, su estructura envejecida quedará libre de astronautas y será trasladada a nuestro planeta, donde se quemará en su mayor parte en la atmósfera de la Tierra. Sin embargo, tal vez no se pierda en su totalidad, debido a que Rusia planea reutilizar su segmento de la ISS para su desarrollar su propia estación orbital.
Con el fin de la ISS, la idea inicial de Rusia consistía en lanzar nuevos módulos a la órbita a partir de 2027, pero, en declaraciones oficiales, un funcionario ruso ha revelado un cambio. Siendo concretos, en lugar de lanzar módulos, Rusia desea mantener sus segmentos, hoy adosados a la ISS, para instalar un hábitat orbital para sus astronautas. Así lo afirma Oleg Orlov, director del Instituto de Problemas Biomédicos de la Academia Rusa de Ciencias: «El Consejo Científico y Técnico de Roscosmos apoyó la propuesta y aprobó la instalación de una estación orbital rusa como parte del segmento ruso de la ISS como posible escenario principal».
Por lo tanto, como parte de este cambio, los módulos rusos se separarán de la ISS en 2030 para añadirse a la nueva estación espacial de Rusia, de esta manera, el país pondrá en marcha su programa espacial.
