Rescatistas españoles en Venezuela: "La situación es dantesca, hay edificios inclinados como no he visto en mi vida" - Estados Unidos (ES)
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Rescatistas españoles en Venezuela: «La situación es dantesca, hay edificios inclinados como no he visto en mi vida»

Publicado: junio 30, 2026, 11:23 am

«La situación es dantesca: edificios colapsados total o parcialmente; gente durmiendo por la calle por temor a réplicas; edificios inclinados de forma que no he visto en mi vida, que parece que van a caerse en cualquier momento; gente constantemente por todas las calles pidiendo ayuda; gente pidiendo auxilio por la calle, desesperada, llorando por sus familiares fallecidos, indicando que los están escuchando… La situación es peliaguda». Así describe Alfonso Parada, bombero del Consorcio Provincial de Málaga, la situación en el norte de Venezuela, donde llegó el pasado sábado para intentar localizar a supervivientes del doble terremoto que el día 24 de junio sacudió la costa caribeña del país dejando más de 1.700 muertos hasta el momento, según el último balance ofrecido por el Gobierno interino de Delcy Rodríguez.

Según relata este voluntario de la ONG Bomberos Búsqueda y Rescate a 20minutos cuando la comunicación lo permite, desde que llegaron se han dedicado, con el objetivo principal de salvar vidas, a trabajar «en distintos escenarios utilizando geófonos, unos aparatos con cámaras que detectan la más mínima vibración o sonido para detectar víctimas bajo los escombros. Vamos saltando de escenario en escenario intentando localizar víctimas con vida. Desde que nos levantamos a las 6.00 de la mañana y hasta que se hace de noche».

Durante sus intervenciones, hasta el momento no han tenido «la suerte de poder sacar personas con vida, pero sí hemos detectado personas fallecidas». Con todo, Parada asegura que aguantarán «en la zona» hasta que se los requiera y «haya trabajo de búsqueda y rescate».

En otra ventana que permiten las comunicaciones, Chema González, oficial de los Bomberos de la Comunidad de Madrid al cargo junto a una compañera del equipo Ericam desplazado el pasado viernes a Venezuela, explica a 20minutos que el epicentro del desastre, en La Guaira, son «dos núcleos urbanos muy concretos» que le recuerdan a la localidad alicantina de Benidorm: turística, en la costa, con edificios altos, montaña a sus espaldas y donde, «desgraciadamente» la tierra tembló en plena festividad de San Juan.

Al principio, como en cualquier sitio donde la Tierra sacude con fuerza y «no solo en un país concreto», asegura que fue «un caos absoluto». Con el aeropuerto de destino dañado y las comunicaciones colapsadas, tardaron en recorrer 120 kilómetros entre 10 y 12 horas, lo cual «jugó en nuestra contra», relata. «Es normal en estos casos. Las primeras horas suelen ser de descoordinación. Nuestros equipos están preparados precisamente evitar ese caos». Con el paso de los días ya se ha establecido un campamento base que es «prácticamente una ciudad» con más servicios.

«Cuando llegamos, todo el mundo estaba en las calles. La presencia de militares y agentes de policía, prácticamente en cada esquina, favorece que se pueda trabajar de forma segura y se pueda estar en la calle de alguna manera segura. Estas catástrofes sacan lo mejor y lo peor de la condición humana. Hemos visto saqueos, pero también mucha solidaridad. Y esto no es de un país en concreto, lo vemos en cualquier parte», continúa González.

Ya no sabemos si llevamos tres o cuatro días, o si es por la mañana o es por la tarde, estamos fuera de cualquier horario establecido, perdemos la noción del tiempo»

El objetivo principal del equipo Ericam, dotado con medios para ello, es encontrar víctimas con vida. Sin embargo, son «conscientes» de que «circunstancias como el calor y la humedad [28 ºC y 32 ºC y de 76% a 83%, respectivamente, según el pronóstico de diferentes portales para este lunes, momento en el que se escribe este artículo] son muy desfavorables, van en contra» de los supervivientes, pues «la deshidratación produce que el cuerpo humano aguante menos». «El tiempo para rescatar víctimas vivas se va acortando porque las condiciones climáticas son malas», añade.

En otras latitudes o épocas del año es diferente. «Por ejemplo en Turquía, que era invierno y había temperaturas bajo cero, hubo rescates hasta una semana después. Eso por desgracia aquí es muy poco probable, somos conscientes de ello pero es algo contra lo que no podemos luchar», explica el oficial, que tras estar cuatro días con turnos de 12 horas agrega que es algo habitual perder la noción del tiempo. «Ya no sabemos si llevamos tres o cuatro días, o si es por la mañana o es por la tarde, estamos fuera de cualquier horario establecido», expone.

Identificados dos tipos de colapso

Este bombero explica que se han identificado principalmente dos tipos de colapsos, uno en vertical —conocido por los especialistas como pancake—, donde hay menos probabilidades de sobrevivir, y otros que han caído de forma oblicua, creando más huecos entre los escombros que pueden posibilitar la supervivencia durante más tiempo. «Es muy impactante ver cómo un edificio que tenía 15 plantas ahora no levanta más de 10 metros del suelo, cuando antes levantaba 45 metro de altura, lo que es un segundo piso», destaca González.

Ericam ha logrado rescatar a dos personas hasta este lunes. También han localizado cadáveres. «Cuando ubicamos a una víctima marcada como posiblemente viva, te viene un subidón. A veces tiene su premio y, otras, como desgraciadamente ayer [por este domingo], es al contrario. Es como una montaña rusa, te viene el subidón y, de repente, el bajón. El factor humano hay que trabajarlo. Cuando lleguemos [a España] seguramente tendremos que hacer seguimiento con el equipo de psicólogos, es necesario para poder continuar y acabar bien», relata González.

El recuento oficial alcanzaba este lunes al menos 1.430 fallecidos y más de 3.000 heridos. González teme con tristeza que estas cifras se queden «cortas». «Va a ser difícil conocer la cifra exacta [de víctimas]. La reconstrucción va a llevar muchos meses», advierte. La llegada de equipos de trabajo internacional se ha incrementado en las últimas jornadas, afirma el oficial, al tiempo que asegura que su equipo seguirá «trabajando mientras haya posibilidades».

«La situación es de gran catástrofe y destrucción»

Desde la ONG Intervención Ayuda y Emergencias, formada por bomberos voluntarios de la localidad valenciana de Algemesí, el jefe de la expedición que viajó el pasado sábado a La Guaira, Miguel Montero, ha trasladado a 20minutos que la situación es «de gran catástrofe y gran destrucción». Como sus compañeros, la prioridad de sus labores es buscar personas aún con vida y poder extraerlas. Para ello van con material especial y perros de rescate.

«Hay medios trabajando en la zona, pero las probabilidades son cada vez más pequeñas de encontrar a alguien con vida, pero la esperanza no se pierde», traslada Montero. «Lo más duro es ver cómo están las viviendas y la angustia de los familiares que te piden ayuda. En breve se acabará la primera fase, que es la del rescate, y empezará la segunda, la del desescombro, por el tema sanitario más que nada«, añade.

En un vídeo remitido este lunes a este periódico, ha comentado también que al finalizar la jornada de trabajo del pasado domingo han encontrado «muchas zonas de trabajo todavía sin marcaje Insarag», es decir, el que cumple con los estándares del Grupo Asesor Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate de la ONU, y han logrado trasladar las coordenadas y descripción de diez de ellas al centro de coordinación.

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