Publicado: abril 9, 2026, 4:09 pm

Al margen de sus dos incursiones en la novela, Distancia de rescate (2014) y Kentukis (2018), Samanta Schweblin es, ante todo, una magistral cuentista, influida por el fantástico rioplatense de Adolfo Bioy Casares y Julio Cortázar, pero también por la tradición del realismo sucio estadounidense, de Raymond Carver a Amy Hempel. La escritora argentina de 48 años, ganadora del primer premio Aena de Narrativa Hispanoamericana con su libro de relatos El buen mal, publicado a comienzos de 2025, lo reivindicó al recoger el galardón este miércoles, cuando celebró que se reconociera a una autora de cuentos en un ecosistema que suele reservar sus mayores honores a la novela. “Los que escribimos cuentos corremos medio cojos”, dijo Schweblin en Barcelona, a la vez que agradecía que el premio distinguiera “la excepción” y no la regla.

