Publicado: octubre 20, 2026, 4:19 pm
«Necesitamos creer en algo», ha proclamado este martes la cantante y poeta estadounidense Patti Smith, que afirma que su himno People Have the Power sigue teniendo validez en estos tiempos «convulsos» si la gente es capaz de unirse para impulsar un cambio con la fuerza de sus votos, «algo más importante que todo lo que puedan hacer los artistas».
Sonriente y con su habitual indumentaria de chaqueta negra, camiseta blanca y trenzas, Smith (Chicago, 1946) ha hecho estas afirmaciones durante la rueda de prensa que ha ofrecido en Oviedo, donde el próximo viernes recogerá el Premio Princesa de Asturias de las Artes, «un gran honor» que recibe «agradecida» de un país como España cuyos artistas han inspirado buena parte de su obra, según ha recordado.
Deseosa de ver La bola negra, «la película de la que todo el mundo habla», se ha referido a García Lorca y a otros creadores hispanohablantes como Cervantes, Picasso y el chileno Roberto Bolaño que le han servido de inspiración a lo largo de su vida desde que, en la adolescencia, vio el Gernika, decidió que quería ser artista y descubrió una manera «distinta» de mirar las cosas que ella intuía, pero no había podido articular.
«España ha producido mucha belleza y también ha visto muchas tragedias que han podido ser transmitidas a través de esos grandes artistas», ha apuntado la autora de Horses, convencida además de que, como afirmaba Bolaño, escribir es «una práctica diaria, algo aplicable a cualquier vocación» de forma que, el día que no lo hace, escucha su «pequeña voz» en el oído diciéndole que no ha escrito.
Para Smith, pese a la necesidad de que artistas y activistas sigan lanzando sus mensajes a la sociedad, lo más importante es que la gente se una a través del voto ante coyunturas como las inminentes elecciones de medio mandato en un país como el suyo, Estados Unidos, profundamente dividido y que sufre «un liderazgo deplorable» por parte de un gobierno como el de Donald Trump que le hace sentir «avergonzada».
«Lo más importante es el voto, más importante de lo que puedan hacer los artistas aunque suene extraño por mi parte«, ha advertido para pedir que millones de personas, «madres, panaderos, científicos o periodistas», impulsen un cambio encaminado a «hacer el bien» porque, en el fondo, todo el mundo quiere lo mismo, «criar a sus hijos en paz y libertad y respirando aire sano y luego cada uno que piense lo que quiera».
Feliz de estar viva cincuenta años después
«Feliz de estar viva» y manteniendo la esperanza «mientras tenga aliento vital», Smith ha recordado una infancia educada como testigo de Jehová, su abandono de la religión y posterior regreso a ella tras un grave accidente en 1978, y el aprendizaje de rezar por su cuenta sin profesar una fe de manera «estructurada» pero siendo «devota» de una «buena persona» como el papa León XIV.
Además, ha recordado que su estancia en Asturias conjuga «un cúmulo de coincidencias» al coincidir la jornada con el 50 aniversario de su primer concierto en España, un recital ofrecido en el pabellón del Joventut de Badalona que, junto al ofrecido pocos meses antes por The Rolling Stones en Barcelona, introdujo en el circuito del rock a un país en el que acababa de morir un dictador.
«Estábamos aprendiendo y fueron momentos muy emocionantes. No teníamos el equipo perfecto, pero todo funcionó porque estábamos juntos y teníamos conciencia de cambio», ha afirmado mientras recordaba la figura de Gay Mercader, el promotor que trajo a España tanto a ella como a los Rolling Stones y que cada año le envía desde Barcelona una rosa roja por la fiesta de Sant Jordi.
Aquella primera estancia en España le sirvió para conocer también a la familia de García Lorca y, cinco décadas después, Patti Smith volverá a subirse a un escenario este martes y este miércoles en Gijón, la ciudad donde en 2010 estrenó la canción que compuso como homenaje a Roberto Bolaño, antes de recibir el viernes en Oviedo un galardón que ya poseen, entre otros, Bob Dylan y Leonard Cohen.
