Publicado: octubre 18, 2026, 12:24 am
Es más que probable que tengas un móvil antiguo guardado en un cajón desde hace mucho tiempo y que en muchas ocasiones hayas querido deshacerte de él. Si esto es así, espérate porque quizás dentro de un tiempo puedas darle otra segunda vida sin tener que venderlo ni tampoco llevándolo a un punto de reciclaje. Unos investigadores han creado un pequeño robot que utiliza un smartphone Android como cerebro para controlar sus movimientos.
Así es PhoneBot
Todavía es un proyecto experimental, aunque desde luego demuestra que un teléfono viejo puede servir para algo mucho más interesante. Bautizado con el nombre de PhoneBot, ha sido desarrollado por los investigadores del Laboratorio de Robótica y Mecanismos (RoMeLa) de la Universidad de California en Los Ángeles. Mide 48,3 centímetros, pesa 1,8 kilos y tiene 13 motores, de los cuales seis están en la pierna izquierda y uno más para girar en el curso.
Explican que el teléfono se coloca en vertical en el cuerpo y aprovecha sus propios componentes. Con la cámara puede reconocer y seguir a una persona, mientras que los sensores de movimiento le ayudan a controlar tanto el equilibrio como la orientación. El procesador del móvil es el encargado de calcular los movimientos y enviar las órdenes por WiFi a un pequeño ordenador que activa los motores.
Para comprobar su funcionamiento, los investigadores lo probaron con cuatro teléfonos Android: un Honor 9 de 2017, un Moto G de 2024 y otro de 2025 y un Samsung Galaxy A16 5G. Todos pudieron ejecutar las funciones básicas, aunque algunas características no estaban disponibles en todos los modelos, por lo que no significa que pueda funcionar con cualquier móvil Android.
Resultados en pruebas y coste
Cuentan que en las pruebas el robot consiguió caminar por superficies planas, seguir a una persona y levantarse por sí mismo después de caer hacia adelante. Para aprender a caminar, sus creadores entrenaron el sistema mediante simulaciones en las que aprendía a dar pasos y mantener el equilibrio.
Según la compañía, el coste estimado de los componentes es de unos 400 dólares, sin incluir el teléfono, y el proyecto es de código abierto, por lo que otros investigadores y aficionados pueden estudiar sus diseños y programas para seguir mejorándolo. Reconocen que todavía está lejos de ser un asistente doméstico, ya que no tiene brazos y su capacidad para caminar por terrenos irregulares aún no está demostrada. Además, las funciones de conversación necesitan de un ordenador externo.
El objetivo de los investigadores es seguir mejorándolo con estructura más ligera y nuevas capacidades.
