Publicado: julio 3, 2026, 11:19 pm
Desde este pasado 1 de julio pagamos más por los productos que compramos a través de plataformas como Shein, Temu o Aliexpress. Bruselas aprobó hace meses la denominada ‘tasa Shein’ con el objetivo de acabar con la competencia desleal. Este arancel se ha bautizado con el nombre de la popular plataforma china porque es del país asiático de donde llegan los pedidos más conflictivos para la Unión Europea. Sin embargo, la norma va más allá: en realidad, aplica a los productos procedentes de países extracomunitarios. Eso quiere decir que cualquier empresa de fuera de la UE tendrá que pasar por caja, lo que supone que el arancel también aplica a países como Reino Unido o Estados Unidos. El matiz está en el precio. El arancel aduanero de tres euros, que acaba de entrar en vigor y permanecerá hasta al menos 2028, tiene efecto solo sobre los paquetes valorados en menos de 150 euros. Y esos vienen fundamentalmente de China porque allí operan las plataformas de bajo coste. «Este tipo se aplicará a todas las mercancías que entren en la UE cuyos vendedores extracomunitarios estén registrados en la ventanilla única de importación de la UE (IOSS) a efectos del IVA. Esto abarca el 93 % de todos los flujos de comercio electrónico hacia la UE», comunicó entonces en una nota de prensa el Consejo de la UE. Además del precio, hay otra excepción: debe figurar desde dónde se realiza el envío. Si el origen está en un almacén dentro de la UE, no se aplica la tasa. El arancel recae sobre las empresas que operan con estos productos, pero se prevé que acabe repercutiendo sobre el proveedor final incrementando sus precio final, en forma de costes de envío o de otro modo similar. El precio será de tres euros por categoría de producto. Esto quiere decir que si un usuario pide una camiseta de algodón y otra de lana no pagará tres euros más sino seis porque son categorías diferentes. Eso sí, a la hora de hacer el pedido las plataformas lo tendrán que incorporar de forma similar a cómo se hace con el IVA, integrándolo en el proceso de compra e informando al consumidor. El usuario final no tendrá que realizar ningún trámite adicional ante la administración.
