Publicado: enero 8, 2026, 8:24 am
Hace cuatro o cinco años, a finales de 2019 y principios de 2020, el mundo entero contuvo el aliento. Betelgeuse, la inmensa y brillante estrella rojiza que marca el hombro del cazador en la constelación de Orión, empezó a apagarse. Y no de una forma sutil. Su brillo cayó en picado de una forma tan dramática que, a simple vista, parecía obvio que algo no iba demasiado bien allí arriba. Las especulaciones se dispararon de inmediato. ¿Estábamos ante la antesala de una supernova? ¿Iba Betelgeuse a estallar ante nuestros ojos, convirtiéndose en un segundo sol en el cielo nocturno? La idea, desde luego, resultaba seductora, casi cinematográfica. Sabemos que Betelgeuse es una supergigante roja en la fase final de su… Ver Más
