Publicado: octubre 25, 2026, 10:14 pm
El Madrid de Mourinho ya tiene identidad. Le ha costado diez jornadas de Liga y un puntaje en el alambre respecto al Barcelona, pero lo que podía haber sido media Liga perdida a finales de octubre es ahora un campeonato que vuelve a depender de los blancos. Tres puntos de desventaja respecto a los azulgranas, con 28 encuentros por delante y uno de ellos, el clásico de la segunda vuelta, en el Bernabéu : «Si salimos a 9, psicológicamente hubiera sido pesado. A 6 hubiera sido equilibrado. Salir a 3 es diferente. Y el modo como hemos ganado es importante. Puedes ganar de suerte o haciendo un encuentro defensivo, pero ganamos con todos los méritos», analizó Mourinho. El portugués sacó pecho por sus jugadores, dándoles todo el mérito de la victoria. No quiso colgarse la medalla el luso de un planteamiento que superó claramente al de Flick. Un planteamiento valiente y con los jugones sobre el césped: «Yo conozco muy bien a Bernardo, pero eso es una cosa y otra es cómo se puede integrar en la dinámica del equipo. A pesar de la victoria de hoy, una victoria difícil, nunca diré que este es mi equipo base o que este jugador o el otro es titular indiscutible. Tengo una plantilla buena y completa, y aquí trabajan todos. Es un grupo muy unido». Una plantilla buena y completa en la que incluye a Lunin. El ucraniano fue titular en el Camp Nou por la ausencia de Courtois, que pasó una mala noche y se levantó con gripe. El Madrid comunicó su ausencia en un parte médico oficial a primera hora de la mañana. Luego, filtró que, si mejoraba, quizás podría volar por la tarde, pero no fue así. Y ahí estaba Lunin: «Estoy seguro de que si perdemos aquí con errores de Lunin, las dos o tres primeras preguntas serían sobre él. Antes del partido le he dicho a Andry: “Tú entrenas para jugar, no entrenas para estar en el banquillo”. Tenemos al mejor portero del mundo, claro, pero hoy nadie ha llorado por no poder jugar Thibaut». Tampoco lloró nadie por la actuación de Martínez Munuera, que Mourinho calificó de gran actuación arbitral, pero el luso dejó uno de esos pellizcos de monja a los que no se puede resistir. Ni siquiera cuando su equipo se lleva una victoria de culto en el Camp Nou: «El VAR estuvo dormido en el minuto 60, porque para mí hay una roja clara de Cancelo a Diomande por un pisotón». Pellizco de monja que fue doble cuando se le vino el calendario a la cabeza: «Ahora tenemos la “suerte” de fuera el domingo, el miércoles y el bonus de hacerlo el sábado también». Será tras una semana limpia de partidos en la que Mourinho no piensa pisar el freno: «No voy a dejar que los jugadores tengan la cabeza en las nubes. Si ganamos hoy, pero perdemos en El Sardinero, la victoria de hoy no tiene el mismo valor. El Madrid no juega para ganar en el Camp Nou, sino para ganar la Liga», dijo el luso, que reconoció haber aprendido en estas cinco victorias consecutivas que lo mejor para el Madrid es un doble pivote que no concentre músculo: «Creo que un centro del campo de combinación de talentos nos da más que tener dos jugadores de características parecidas. Un doble pivote con Bernardo y con Arda no lo hago. Solo en situaciones desesperadas, y otro con Camavinga y Tchouaméni, solo en momentos específicos del partido. Con un doble pivote que mezcle, el equipo construye mejor, tiene más equilibrio para defender y más calidad a la hora de atacar».
