Publicado: agosto 19, 2026, 3:59 pm
Las acciones de Moderna y MSD (Merck) se disparan en bolsa este miércoles tras anunciar el éxito de su vacuna personalizada contra el melanoma. Un ensayo de fase 3 de la vacuna, que es la fase previa a la aprobación de un fármaco y que sigue en marcha, ha superado varios de los hitos fijados. En una nota las dos compañías explican que la combinación de dicha vacuna con inmunoterapia ha alcanzado los objetivos de supervivencia libre de recaída y ha impedido que el cáncer se extienda a otros órganos.
Este anuncio permite a Moderna registrar su mayor subida intradía de la historia en Wall Street, donde sus títulos han llegado a dispararse casi un 159% hasta los 162,8 dólares, desde los 62,96 dólares que marcó a cierre de la sesión el martes. Ni siquiera durante la pandemia de Covid sus títulos llegaron a subir con tanta fuerza. Mientras, Merck se ha disparado un 10% hasta los 128 euros.
Ahora les toca negociar con los reguladores una posible solicitud de aprobación a la espera de aprobar los datos en una próxima reunión médica. El director ejecutivo de Moderna, Stéphane Bancel, ha asegurado que el producto podría obtener el visto bueno en 2027, en función del resultado de la revisión regulatoria. «Es un hito extraordinario para la ciencia del ARNm», ha aseverado.
No se han divulgado detalles sobre cuánto ha mejorado la vacuna la supervivencia libre de recurrencia, es decir, cuánto tiempo viven los pacientes sin que el cáncer reaparezca. El ensayo continúa para determinar si quienes reciben la vacuna viven más tiempo. El melanoma es la forma más grave de cáncer de piel. En EEUU, unas 112.000 personas son diagnosticadas cada año y alrededor de 8.500 mueren a causa de la enfermedad, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer.
Myles Minter, analista de William Blair (MRNA), destaca que estos resultados respaldan la idea de que Moderna tiene una perspectiva «clara» de diversificación de ingresos que va más allá del negocio relacionado con la Covid-19. La nota disonante viene de Geoffrey Meacham (Citi), quien afirma que «los resultados reducen el riesgo de la fase tres, pero no resuelven las cuestiones relativas a la diferenciación, la adopción comercial y la extrapolación de los resultados al conjunto de la plataforma».
El ensayo alcanzó su objetivo principal: la vacuna, combinada con el fármaco inmunoterapéutico Keytruda de Merck, evitó que el cáncer reapareciera después de su extirpación con mayor frecuencia que la inmunoterapia administrada por sí sola. También ralentizó la propagación del cáncer a nuevas zonas del organismo. El estudio, el primer ensayo en fase final que ha obtenido resultados positivos para cualquier tratamiento contra el cáncer basado en ARNm, supone una buena noticia para ambas compañías.
En el caso de Moderna, proporciona una evidencia más sólida de que la tecnología que le convirtió en una empresa conocida por todos durante la pandemia tendrá una segunda etapa de éxito. Para Merck, que enfrenta la pérdida de la patente de su medicamento más vendido, Keytruda, representa una nueva vía de crecimiento a futuro.
La subida récord de Moderna ha supuesto un golpe de 5.000 millones de dólares para los inversores que habían apostado a la baja porque la caída del fabricante de vacunas continuase. Eleva así las pérdidas acumuladas a más de 7.000 millones en lo que va de año, según datos de S3 Partners LLC. «Es un movimiento doloroso para quienes mantienen posiciones bajistas en Moderna», ha afirmado el director gerente de la citada firma, Matthew Unterman. «El movimiento de hoy cambia de forma significativa la relación entre riesgo y rentabilidad para cualquiera que mantenga una posición bajista», especifican.
