Publicado: marzo 24, 2026, 6:24 am
Un lector de ebooks dura, y dura, y dura, y por eso siempre me ha parecido una de las mejores compras tecnológicas que se pueden hacer: lo compras una vez, te aguante años y, si lees con cierta frecuencia, lo amortizas con facilidad en cinco, seis o más años. Eso sí, llega un momento en el que la batería empieza a flojear, y la pantalla da señales de agotamiento, que es exactamente lo que me ha pasado con mi Kindle Paperwhite.
Me he puesto a mirar sustituto con calma y el que más me está llamando la atención ahora mismo es el Kobo Libra Colour, sobre todo porque combina varias cosas que me convencen, además de tener una más que interesante rebaja de precio.
Por ejemplo, tiene pantalla a color y un diseño claramente pensado para sujetarlo mejor con una sola mano gracias a ese lateral más ancho con botones físicos para pasar página. Es un paso bastante lógico para alguien que viene de un Paperwhite y quiere subir un peldaño sin gastar demasiado,
El cuerpo asimétrico con agarre ergonómico promete justo lo que echo de menos cuando leo tumbado o durante ratos largos: menos tensión en la mano y una sensación más natural al sostenerlo. A eso se le suman los botones físicos, que para muchos pueden parecer una tontería en plena era de las pantallas táctiles, pero para mí siguen teniendo muchísimo valor en un lector electrónico, porque pasar página sin ir tocando constantemente la pantalla hace la experiencia más cómoda.
Luego está la gran novedad, que es el color. No renuncia a ser un lector de tinta electrónica de los de verdad por meter una pantalla chillona, sino que utiliza el color de una forma bastante sensata: la resolución en blanco y negro llega a 300 ppp, mientras que el color trabaja a 150 ppp, así que para texto puro sigues teniendo una nitidez muy seria y para portadas, cómics, libros ilustrados o subrayados.
Sé perfectamente que una pantalla E Ink a color no va a parecerse ni remotamente a una OLED de móvil, y casi mejor, porque precisamente lo bueno de estos aparatos es que no cansan la vista.
También me parece un sustituto especialmente bueno del Kindle Paperwhite porque Kobo lleva tiempo jugando muy bien la carta de la flexibilidad, y eso para alguien que ya ha pasado muchos años dentro del ecosistema Kindle tiene bastante atractivo. El Libra Colour admite formato EPUB, PDF y audiolibros, tiene conectividad WiFi, Bluetooth y USB Tipo C, y además es compatible con Dropbox y Google Drive para mover documentos.
A eso se suma la resistencia al agua IPX8, un clásico ya imprescindible en este segmento y una de esas funciones que no valoras del todo hasta que lees en la bañera, en la piscina o en la playa con la tranquilidad de saber que una salpicadura no lo va a averiar.
Y luego está el precio, que en estas cosas importa muchísimo más de lo que a veces queremos admitir, porque un lector electrónico es una compra bastante racional y la diferencia entre “me gusta” y “lo compro” suele estar ahí; ahora mismo el Kobo Libra Colour se puede encontrar por 209 euros en Amazon, y honestamente me parece una cifra bastante convincente para lo que ofrece.
