Publicado: junio 26, 2026, 3:01 pm
Lo que que parecía que iban a ser unas vacaciones al uso en Marrakech para Yass Naubelle, quien acostumbra a grabar contenido en todos los lugares que visita, tuvieron un desenlace inesperado después de que la influencer, de 30 años, acabara arrestada por las autoridades marroquíes en pleno aeropuerto, justo antes de embarcar para regresar a su país natal, Francia.
Todo comenzó por la publicación de un vídeo en TikTok, en el que Yass, una mujer francesa de origen argelino que también es propietaria de una marca de cuidado de la piel, denunciaba desde el interior de un taxi la situación del tráfico en Marrakech, a la que describía como una «locura» en lo que se refiere a las normas generales de conducción, y cuestionaba la presunta corrupción de las fuerzas del orden local.
Según medios franceses, la influencer alzó la voz contra la actuación de los agentes de Policía durante los controles de tráfico al asegurar que «paran a las chicas sin motivo» para «arañarles algo de dinero». Esta afirmación, extraída de su experiencia en Marrakech, llevó a la Fiscalía marroquí a abrir diligencias contra ella y proceder a su detención el pasado sábado, 13 de junio, cuando realizaba los controles de seguridad para abandonar el país en el aeropuerto internacional de Marrakech.
En este sentido, a la franco-argelina se le acusaba de haber difundido a través de su vídeo viral un mensaje «difamatorio para los ciudadanos marroquíes» y «una afrenta a las fuerzas del orden». Así pues, mientras se determinaban las «verdaderas motivaciones detrás de estos actos delictivos», Yass ingresó en prisión preventiva a la espera de la resolución del juicio, celebrado el pasado lunes.
No obstante, lejos de salir absuelta de los cargos, el tribunal de primera instancia marroquí condenó a la turista francesa a un año de prisión firme y a pagar una multa de 2.000 dirhams —unos 190 euros— por la «difusión y publicación de acusaciones y de mentiras con el objetivo de atentar contra la vida privada de las personas y difamarlas» y por calumniar «a una institución pública» al acusarla de «corrupción y trato de favor a funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones».
Ahora Naubelle, de acuerdo a la legalidad marroquí, podrá interponer un recurso ante el Tribunal Correccional de Marrakech en un plazo máximo de 10 días para impugnar un fallo judicial, solicitando que se anule o reduzca la condena impuesta en el juzgado de primera instancia.
