Publicado: abril 20, 2026, 11:38 am
La celulitis es el problema estético que afecta a un mayor número de mujeres, independientemente de su peso. Cuando se acerca el verano preocupa más y es entonces cuando las soluciones milagrosas y exprés, que prometen reducir centímetros y acabar con la piel de naranja, se multiplican. La mayoría no funciona, bien porque se abandonan antes de tiempo, o bien porque no son adecuadas para tratar el problema de forma eficaz. Es importante saber que la aparición de la celulitis responde a diferentes factores, desde la genética , a las hormonas, la mala circulación o los cambios metabólicos. También los hábitos cotidianos (principalmente la alimentación, el sedentarismo o el estrés) pueden favorecerla e incluso las postura corporal . Según Yvette Pons , especialista en salud postural y envejecimiento, la forma en que nos movemos y sostenemos el cuerpo desempeña también un papel fundamental: «la celulitis postural se origina por modificaciones biomecánicas miofasciales, exceso de tensión, rigidez y pérdida de tono muscular. Esto compromete la microcirculación y ralentiza la evacuación de líquidos, promoviendo la formación del tejido fibroedematoso geloide, que conocemos como celulitis». Los expertos coinciden en que no hay ningún tratamiento milagroso y que este debe ser personalizado. «Desde mi experiencia, el abordaje de la celulitis debe partir siempre de un diagnóstico individualizado . No todas son iguales ni responden a los mismos factores, por lo que comprender cómo se organiza el cuerpo de cada persona —desde el apoyo de los pies hasta la posición de la cabeza— resulta fundamental», explica Yvette Pons. Según la experta, «cuando existe una alteración postural, el cuerpo genera compensaciones que pueden afectar a la circulación sanguínea y linfática, así como a la organización del tejido. Por ello, una parte esencial del tratamiento consiste en trabajar sobre esa base estructural. Este trabajo puede ser realizado por un fisioterapeuta especializado o un entrenador con enfoque en corrección postural y funcional, orientado a reorganizar el movimiento y mejorar la eficiencia del cuerpo». Pons propone, tras la valoración del tejido, «un plan personalizado con tecnología específica y terapias manuales dirigidas a mejorar la movilidad tisular, favorecer la circulación y acompañar al tejido en su proceso de reorganización». Es esencial, además, el estilo de vida. «Reducir el consumo de azúcares y ultraprocesados puede ayudar a limitar procesos como la glicación , mientras que una dieta rica en alimentos frescos, antioxidantes y antiinflamatorios favorece un entorno más saludable. La hidratación también es clave, siempre adaptada al nivel de actividad física y a las necesidades individuales». Según Pons, «el foco no debe centrarse únicamente en la apariencia física, sino en un cambio interno y profundo que permita consolidar un estilo de vida óptimo orientado a la longevidad ». En la misma línea la esteticista Marta García , directora de sus centros homónimos en Oviedo, ha desarrollado un sistema propio para tratar la celulitis, reducir el volumen y la grasa localizada, mejorar la firmeza y el tono muscular, favorecer la pérdida de peso y recuperar una silueta más armónica. Matisse Form es un método que aborda el cuerpo como un sistema interconectad o donde tejido, inflamación, músculo, metabolismo y hábitos interactúan constantemente. La experta asegura que el carácter diferencial del método es que «no actúa únicamente sobre la superficie cutánea, sino también sobre el tejido profundo, el entorno metabólico y los hábitos que condicionan la evolución corporal. Al combinar aparatología médica avanzada, trabajo manual y guía nutricional estructurada, no solo se produce un cambio estético visible: el cuerpo mejora su funcionamiento». Matisse Form, que se divide en tres fases, no se concibe como una solución puntual, sino como un programa integral diseñado para generar un cambio estructural y sostenido en el tiempo. Puede incluir hasta 30 sesiones de tratamiento en cabina, consulta nutricional y suplementación personalizada, además de una guía de alimentación saludable. Precio: 1000 €, cada fase. En los centros The Beauty Concept apuestan por la tecnología Exion RF Fraccionada , un protocolo mínimamente invasivo que mejora la celulitis con el uso de micro agujas que emiten energía de radiofrecuencia. Según explican, este aparato, que combina radiofrecuencia monopolar, ultrasonidos e inteligencia artificial, llega a las capas más profunda s de la piel, consiguiendo así una mayor eficacia. «Digamos que apuntamos al lugar adecuado de la forma más correcta y efectiva, y con la intensidad personalizada por la IA de esta aparatología», aclara Paz Torralba , directora de The Beauty Concept. ¿Cómo funciona? El tejido objetivo se calienta a temperaturas que oscilan entre 60 y 80 °C, lo que provoca la coagulación y desnaturalización de las fibras antiguas de colágeno y elastina. Las lesiones mecánicas y térmicas desencadenan una cascada de curación de heridas que conduce a la remodelación del tejido afectado, lo que da lugar a un aumento del grosor, la densidad, la firmeza y la elasticidad de la dermis. Los mejores resultados se ven a los tres meses del tratamiento, y aconsejan entre 3 y 4 sesiones (500 €, sesión suelta). También hay novedades para mejorar la celulitis desde casa, más allá de las cremas, gracias a los shorts anticelulíticos de LPG. Confeccionados con un tejido micromasajeador que libera los activos adelgazantes y anticelulíticos para alisar la piel y afinar la silueta, se deben llevar todas las noches, durante 8 horas. «Gracias al roce del tejido contra la piel, las microcápsulas liberan progresivamente sus activos cosméticos para obtener resultados remodelantes visibles a partir de 20 noches», asegura Laia Puig , responsable de cosmética de LPG. Aunque se recomienda lavarlos a mano, resistente hasta 30 lavados a máquina, tras lo cual, deberán ser desechados porque los activos cosméticos habrán perdido eficacia. Su precio: 50 €.
