Publicado: octubre 21, 2026, 12:23 pm
Los saqueos que sacudieron Francia el pasado sábado, en plena oleada de protestas contra el encarecimiento de la vida, han dejado un rastro que va más allá de los escaparates destrozados: parte de la mercancía sustraída podría estar encontrando una segunda vida en las plataformas de compraventa. Ropa, perfumes, maquillaje y productos electrónicos robados durante los disturbios han comenzado a aparecer a la venta en Vinted, lo que ha llevado al Gobierno francés a reforzar la vigilancia sobre estas aplicaciones para identificar a los responsables.
Los primeros anuncios sospechosos empezaron a circular en redes apenas unas horas después de los altercados del 17 de octubre. Algunos vendedores ofrecían artículos con referencias explícitas a aquella jornada, utilizando expresiones como «producto Sephora del 17 de octubre» o «maquillaje 17 octubre». Los disturbios afectaron a unos 3.000 establecimientos, entre ellos tiendas de Sephora, Decathlon, Apple y Louis Vuitton.
Ante esta situación, Vinted ha comenzado a retirar los anuncios relacionados con los saqueos y ha intensificado sus controles para detectar publicaciones sospechosas. «La venta de artículos robados, o su solicitud, está estrictamente prohibida en Vinted y tenemos tolerancia cero con estas prácticas», ha señalado la compañía en un comunicado recogido por la CNN.
Además, ha advertido de que las cuentas que incumplan sus normas podrían ser suspendidas de forma permanente y ha asegurado que está colaborando con las fuerzas de seguridad y las autoridades francesas para detectar posibles actividades delictivas.
Francia intensifica la vigilancia sobre las plataformas de segunda mano
La aparición de mercancía presuntamente robada en internet ha provocado una respuesta del Ejecutivo francés. El lunes, el Gobierno convocó una reunión con representantes de Vinted, Leboncoin, eBay, Amazon, Meta y TikTok, junto con responsables de los ministerios de Economía, Interior y Justicia, para coordinar medidas contra la comercialización de los productos sustraídos.
Tras el encuentro, las plataformas se comprometieron a reforzar la detección y retirada de anuncios sospechosos, colaborar con las autoridades para identificar a los vendedores y facilitar información que permita avanzar en las investigaciones. También deberán prestar especial atención a señales como precios anormalmente bajos, grandes cantidades de artículos nuevos, productos que todavía conserven sus dispositivos antirrobo o publicaciones que hagan referencia directa a los saqueos.
El ministro francés de Comercio, Serge Papin, ha advertido de que quienes intenten beneficiarse económicamente de los disturbios serán identificados y perseguidos judicialmente. «Estos comportamientos no quedarán impunes. No lo dejaremos pasar», ha asegurado.
Además, las autoridades han activado un dispositivo específico de vigilancia del comercio electrónico, denominado VigE-commerce, que permitirá coordinar el seguimiento de las publicaciones sospechosas y solicitar a las plataformas tanto su retirada como los datos necesarios para identificar a los responsables.
Las consecuencias legales pueden ser importantes. En Francia, la compraventa de mercancía robada está castigada con hasta cinco años de prisión y multas de 375.000 euros. Estas sanciones también pueden afectar a quienes compren productos a sabiendas de que proceden de un robo.
Saqueos y pérdidas millonarias en los grandes comercios
Detrás de estos anuncios hay una jornada de protestas que dejó incendios, enfrentamientos con la Policía y comercios saqueados en distintas ciudades francesas. Los daños materiales y las pérdidas por robos se estiman en cientos de millones de dólares, según recoge la CNN, con grandes cadenas comerciales y firmas de lujo entre las principales afectadas.
Una de ellas fue Sephora, que confirmó saqueos en varios de sus establecimientos, donde los trabajadores vivieron momentos de «violencia, miedo y gran tensión». La cadena de cosméticos decidió cerrar todas sus tiendas a las 17.00 horas del sábado y mantener cerradas las del centro de las ciudades al día siguiente. También Burberry bajó temporalmente la persiana de su establecimiento de la Rue Saint-Honoré de París mientras evaluaba la situación.
Mientras los grandes comercios hacen balance de los daños, las plataformas todavía no han precisado cuántos anuncios sospechosos han detectado o eliminado.
