Publicado: junio 5, 2026, 3:00 am
La inteligencia artificial no ha irrumpido de golpe en las redacciones, más bien, lo ha hecho de manera progresiva, igual que en su día lo hizo internet. Esto ha obligado a los medios de comunicación a repensar no solo cómo se produce la información, sino cómo se distribuye, cómo se financia y qué relación se establece con el lector. Sobre estos cambios y los retos que plantean reflexionaron los participantes del foro ‘Cómo la IA está cambiando el periodismo’ moderado por Ingrid Gutiérrez, coordinadora de La Información Económica, e impulsado por 20minutos y HENNEO dentro del proyecto NextMediaAI.
Para Álex Herrera, director adjunto de 20minutos, la relación entre la IA y la redacción se encuentra «en una fase de experimentación, análisis y aprendizaje». A su juicio, está cambiando la manera en que los periodistas buscan y planifican la información y el verdadero reto es entender para qué sirve cada herramienta antes de adoptarla. En la misma sintonía se pronunció Marta Algora, directora Digital de Henneo, al valorar la irrupción de la IA como un «impacto de 360 grados» que afecta a la producción, edición, distribución y al modelo de negocio, y obliga a repensar el producto desde sus cimientos.
Desde otra perspectiva, Jesús Viñuales, director de Tecnologías de la Información de Henneo, puso el ejemplo del grupo al que pertenece 20minutos para escenificar como su departamento acompasa la adopción de la IA en torno a dos grandes ejes: «la eficiencia y la captación de audiencias». Por su parte, Sandra Parrilla, que lleva años aplicando soluciones de IA a empresas de distintos sectores como directora de Comunicación de Hiberus y directora de Fundación Hiberus, lo resumió así: «La IA puede establecer todo el proceso de inicio a fin, con supervisión humana, pero ya es un agente 100% autónomo».
En el plano legal, Javier Prenafeta, abogado especializado en Derecho Tecnológico, situó los focos en el cumplimiento normativo, la protección de datos y los sesgos inherentes a los modelos de IA, que pueden trasladarse directamente al contenido periodístico y erosionar la confianza del lector. Además, advirtió de los desafíos que plantea en materia de propiedad intelectual: «Cuanto más artificial es un contenido, menor protección recibe desde el punto de vista del copyright». Y, en este sentido, Parrilla defendió que buena parte de las decisiones sobre el uso de estas herramientas recaerán en los propios medios. «Las líneas rojas las marca cada medio», afirmó, porque «ya no es un debate técnico, sino de identidad: qué parte del periodismo quieres preservar y qué parte quieres automatizar».
La IA está redefiniendo la relación entre periodistas y la tecnología. Para Herrera, debe entenderse como una aliada para construir comunidades más pequeñas, pero con un vínculo más sólido y una mayor predisposición a valorar el contenido de calidad. «Perdemos mucho tiempo en procesos mecánicos. La idea es discriminar qué contenido es realmente valioso para que los periodistas puedan investigar mejor y llegar más lejos en la información», explicó antes de que Algora elevase el foco a la distribución del contenido y la conexión con los lectores: «Estamos obligados a repensar el producto y cómo nos acercamos a las audiencias», señaló con la convicción de que el reto está en adaptar una misma información a múltiples formatos para amoldarse a los públicos que hoy consumen noticias de formas muy distintas.
Uno de los aspectos que más alertan al sector es la velocidad a la que se producen los cambios. Sin embargo, los ponentes coincidieron en que la principal barrera ya no es la tecnología, sino el desconocimiento. Así lo expresó Viñuales al recordar que la gran resistencia de los avances es el propio miedo: «El miedo a lo desconocido, a poder dar un paso… es ahí donde tenemos que acompañar a los compañeros y no dejar a nadie atrás». Parrilla fue más allá y aseguró que el periodismo no desaparecerá por culpa de la IA, sino que evolucionará junto a ella: «Desaparecerán aquellos periodistas que no sepan utilizar la inteligencia artificial, como ocurre con cualquier otra herramienta cuando cambia la sociedad».
La confianza de los lectores fue otro de los grandes asuntos sobre la mesa. Prenafeta defendió la necesidad de identificar con claridad los contenidos generados o modificados sustancialmente mediante IA. «El etiquetado es esencial para distinguir lo real de lo que no lo es», sostuvo. Herrera coincidió en que la transparencia será determinante para mantener la credibilidad de los medios y recordó que muchas cabeceras ya identifican las imágenes creadas con inteligencia artificial. «Hay que demostrar que existe un proceso de verificación detrás de cada contenido» subrayó.
En ese contexto se enmarca NextMediaAI, nacida para integrar la IA como apoyo a las redacciones. Viñuales explicó que la iniciativa se articula en torno a ganar eficiencia en los procesos y reforzar la relación con las audiencias. Entre las aplicaciones ya en marcha citó herramientas para transcribir entrevistas, generar contenidos a partir de vídeo, automatizar tareas documentales o crear asistentes conversacionales para los lectores. Algora destacó que este tipo de proyectos permiten a los medios detenerse, analizar el alcance de la transformación tecnológica y afrontarla de forma transversal. «Viene una ola y tenemos que ver cómo la enfrentamos en todas las áreas» esgrimió.
Este debate lleva el sello de NextMediaAI, el proyecto impulsado por 20minutos para integrar tecnologías de inteligencia artificial como apoyo a la redacción y modernizar la producción informativa del medio. La iniciativa está financiada a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial y los fondos Unión Europea – Next Generation, en el marco de los programas dirigidos a integrar la inteligencia artificial en la cadena de valor de los medios de comunicación. Con NextMediaAI, 20minutos reafirma su compromiso con la innovación responsable y el fortalecimiento del periodismo en un entorno digital en constante evolución.
