Publicado: octubre 19, 2026, 9:23 am
Volodimir Zelenski se marchó de Londres con una foto insólita. El líder ucraniano posó frente a Downing Street no solo junto al nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, sino también con una docena de miembros de la Guardia Irlandesa del rey Carlos III, ataviados con casacas rojas y sus altos gorros negros de piel de oso.
Se cree que es la primera vez que estos guardias –tan admirados por los turistas fotografiando los palacios reales– se han desplazado al número 10 para recibir a un líder extranjero de visita.
Burnham, que en su día trabajó como periodista, había creado la fotografía perfecta para enviar una señal al mundo entero de que el Reino Unido apoya a los ucranianos sin fisuras.
Muchos extranjeros reconocen a estos guardias como un símbolo de Londres y, aunque muchos les han confundido con personajes decorativos, en realidad se trata de un cuerpo de élite del ejército británico, fundado por la reina Victoria para honrar la valentía de los soldados irlandeses en la Segunda Guerra de los Boers en 1900. Sus gorros, de 45 centímetros de altura, se diseñaron para intimidar a las tropas enemigas.
El rey Carlos III también recibió a Zelenski en el Castillo de Windsor con otra unidad de guardias. La banda de los Granaderos interpretó el himno nacional ucraniano. «En un momento de gran respeto, el capitán de la Guardia de Honor, el comandante Benedict Tracey, se acercó al presidente Zelenski y le preguntó, en un ucraniano impecable, si deseaba pasar revista a la Guardia», indicó un comunicado del ejército.
Los turistas intentan a menudo, pero sin éxito, que los guardias reales les guiñen un ojo para sus álbumes de fotos. Lejos de la pompa de los desfiles, estas unidades de la Guardia Real británica tienen roles militares importantes como en misiones de paz. Forman parte de una fuerza multinacional, que incluye a militares españoles, destinada a ayudar a los ucranianos a defenderse de los ataques del ejército de Vladimir Putin y han colaborado en el entrenamiento de 60.000 soldados ucranianos en territorio británico.
El gesto de apoyo de Burnham se produce después de que Donald Trump anunciara que compraría diésel de Rusia y de que Elon Musk le ayudara a inclinar la balanza en la guerra a favor de Rusia, al entorpecer la señal del sistema de satélites militares Starshield. Una guardia para honrar a un gran estadista ante adversarios indecentes.
