Publicado: octubre 8, 2026, 3:24 am
Uno de los problemas más habituales de las casas superinteligentes –aprovechando la palabra de moda– es que dependen de forma crítica de la conexión a internet, así que cuando cae la red o da fallos, tu hogar no te hace ni caso. Sin caer en lo distópico que sería quedarte encerrado en tu propia vivienda porque tu cerradura smart no responde, es interesante pensar en que una tecnología tan avanzada que permite abrir la puerta de un domicilio sin estar en él también debería ofrecer salvaguardas.
Eso es precisamente en lo que ha estado trabajando Samsung. La firma coreana ha presentado una actualización de SmartThings, su plataforma global para la vida conectada, que cuenta con 470 millones de usuarios registrados y es compatible con más de 430 marcas. Pero más allá del anuncio corporativo, lo más interesante de este lanzamiento está en que da respuesta a una pregunta básica que se hacen muchas personas: ¿por qué mi casa ‘inteligente’ deja de serlo cuando se cae internet?
La respuesta es sencilla y tiene que ver con cómo se ha construido tradicionalmente la domótica en el hogar. Para que el ecosistema funcione, habitualmente necesitamos un móvil con la app, un hub (como por ejemplo una pantalla inteligente) y un dispositivo smart compatible y conectable. A pesar de que son elementos físicos, que están dentro de tu casa, la magia para que funcionen no ocurre entre las paredes en las que vives: para que, por ejemplo, una bombilla se encienda cuando se lo pides a tu asistente de voz la orden primero viaja hasta los servidores del fabricante en internet –la famosa nube–, activa los sistemas y permisos necesarios y después regresa a nuestra vivienda.
Este viaje, que se hace a toda velocidad, sirve para validar al usuario (autenticación), para que los dispositivos hablen entre sí (coordinación) y para que el control pueda hacerse desde cualquier lugar (ejecución remota), pero introduce también un punto débil bastante evidente: si desaparece la conexión exterior, desaparece con ella el camino que utilizaban esos aparatos para entenderse.
Para evitar todo ese rodeo, Samsung plantea un nuevo control local que consiste simplemente en priorizar la red doméstica como forma de conexión: si tu smartphone y un SmartThings Hub están conectados a la misma Wi-Fi, el dispositivo móvil puede comunicarse directamente con el hub en lugar de enviar los controles a través de la nube. Esta idea no solo permite seguir utilizando tus dispositivos inteligentes aunque no tengas internet, además, según la compañía coreana, puede mejorar los tiempos de respuesta aproximadamente un treinta por ciento.
Es importante aclarar que la novedad funciona en Android e iOS siempre que la aplicación SmartThings esté instalada y si tienes una SmartThings Station, un SmartThings Hub en sus versiones V2, V3 y V4 o televisores Samsung Smart TV y Family Hub con función de hub integrada.
Si te encuentras fuera de casa, el sistema cambia automáticamente a control remoto y puedes seguir disfrutando de las ventajas habituales de tu casa domotizada.
Compatibilidad con Matter 1.6 y sugerencias proactivas
Además del control local, Samsung también ha añadido compatibilidad con Matter 1.6, la última versión del estándar de conectividad para el hogar inteligente de Connectivity Standards Alliance (CSA), “mejorando la estabilidad y el rendimiento”, aseguran. E incluye también cuatro nuevas categorías de dispositivos que pueden conectarse: medidores de energía para monitorizar el consumo eléctrico en tiempo real, sistemas de cierre para determinados tipos de puertas y accesos, dispositivos de riego (como aspersores) y sensores de suelo para medir las condiciones del terreno.
Finalmente, otro de los puntos interesantes que estrena la plataforma es que ofrece una mayor personalización y una experiencia de uso distinta: en lugar de obligarnos a abrir la aplicación, buscar un aparato concreto y decirle qué tiene que hacer, SmartThings pretende empezar a sugerirnos qué podríamos querer hacer antes incluso de que lo pidamos.
Para ello llega SmartThings Now, una nueva zona situada en la parte superior de la pantalla de inicio que funciona mediante tarjetas y utiliza información sobre lo que está ocurriendo en el hogar, la ubicación y los hábitos de utilización de los dispositivos para ofrecer acciones en función del contexto. Por ejemplo, si estás volviendo a casa, puede sugerir encender las luces o poner en marcha el purificador de aire para un mayor confort cuando llegues. Y esto incluso puede convertirse en una rutina y hacerse automáticamente.
Además, SmartThings analizará la actividad de los últimos siete días para decidir también qué dispositivos, servicios y rutinas deberían tener más protagonismo en nuestra pantalla de inicio. Si con la llegada del frío dejamos de utilizar el aire acondicionado, puede sugerir quitarlo de Favoritos.
Family Care, el sistema pensado para supervisar a familiares de Samsung, recibe también este tipo de automatizaciones: si una persona incluida en este servicio –por ejemplo, un padre o una madre mayores– deja de mostrar actividad en sus dispositivos durante un periodo prolongado, SmartThings puede mostrar una alerta al cuidador y ofrecerle opciones como comprobar qué ocurre o realizar una llamada.
La responsable del equipo de SmartThings de Samsung, Jaeyeon Jung, resume bien la filosofía de la compañía en relación con las casas conectadas: el objetivo es “dejar atrás una experiencia del hogar en la que los usuarios tienen que buscar y abrir funciones”. Esa tendencia en la que las cosas inteligentes son inteligentes de manera proactiva y no de manera reactiva –es decir, dicho de forma muy simple, tecnología que en lugar de responder a una petición hace una sugerencia– es una meta cada vez más perseguida por los fabricantes tecnológicos. Lo que se busca, tal y como señala Jung, es que las personas gestionen su día a día “de una forma más natural”.
