Publicado: diciembre 25, 2025, 3:15 am

Medio año es el tiempo que un paciente debe esperar para lograr una primera visita con el traumatólogo en Cataluña. Javi López (Figueres, 36 años) lleva dos bajas laborales por lesiones traumatológicas en poco más de un año. López se dedica a la carga y descarga de materiales pesados, como colchones y electrodomésticos, pero los procesos para recibir un diagnóstico preciso en ambas ocasiones le han llevado a acumular hasta nueve meses de baja. “Un día me desperté con un dolor terrible en la rodilla. No podía caminar. Cuando fui al Centro de Urgencias de Atención Primaria (CUAP), no me hicieron ninguna prueba y me mandaron reposo”, explica. “Después de un mes y medio así, el dolor seguía igual. Tardé otro mes en someterme a una resonancia que acabó diagnosticándome un simple quiste. Si me lo hubiesen detectado antes, no hubiese estado cinco meses sin trabajar”, lamenta.
