Publicado: enero 7, 2026, 3:23 pm
Europa ve la amenaza de Estados Unidos cada vez más cerca y ya prepara posibles reacciones ante un posible choque con Donald Trump a cuenta de Groenlandia, que se ha convertido en la ‘obsesión’ de la Casa Blanca solo días después del derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela. Por lo pronto, los socios europeos se han quedado en los comunicados, como el que respaldó entre otros España, en el que se insistía en que «el futuro de Groenlandia lo tienen que decidir los groenlandeses» junto a Dinamarca, país del que depende la isla más grande del mundo.
Pero la tensión ha ido subiendo y Francia ya prepara un plan de reacción en caso de que tenga que darse un ‘conflicto’ ante la «intimidación» de Donald Trump. «Queremos tomar medidas, pero queremos dar una respuesta conjunta con los socios europeos. Cualquier forma de intimidación, independientemente de cuál sea su origen, es abordada, y estamos preparando una respuesta», sostuvo sin dar muchos detalles el ministro de Exteriores galo, Jean Noel Barrot, que ya puso sobre la mesa este miércoles esa hoja de ruta a sus colegas de Polonia y Alemania. «Francia quiere tomar medidas, pero lo hará junto a sus socios europeos», comentó.
«Groenlandia no está a la venta», avisó Barrot; «no tendría ningún sentido para un país de la OTAN atacar otro de la Alianza. Sería un sinsentido y va en contra de los intereses de Estados Unidos», añadió. Y ahí está otra de las claves, sobre la que el jefe de la diplomacia francesa pidió «respeto mutuo» entre aliados después de las amenazas de Trump; de hecho, un reciente informe no descartaba la posibilidad de recurrir al Ejército para tomar el control de una isla que, dice la Casa Blanca, Estados Unidos necesita «por razones de seguridad».
No obstante, desde Washington este miércoles se ha suavizado la posibilidad de una intervención armada y se ha pasado a hablar de «compra» del territorio, que es autónomo pero depende de Dinamarca. El secretario de Estado, Marco Rubio, informó a legisladores que el presidente Donald Trump contempla la compra de Groenlandia como alternativa a una invasión. En paralelo, el mandatario ha solicitado a sus asesores la elaboración de un plan actualizado para la posible adquisición del territorio, según indicaron el martes funcionarios estadounidenses, tal como adelantó el New York Times. Rubio, eso sí, no quiso entrar en detalles sobre cómo se daría esa «adquisición».
Esto llega después de que el Gobierno de Trump fuese muy rotundo: «El presidente y su equipo están discutiendo una serie de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, utilizar al Ejército estadounidense es siempre una opción a disposición del comandante en jefe», expuso la Casa Blanca en un comunicado este mismo martes, mientras Dinamarca y Groenlandia reclamaron al propio Rubio una reunión con sus ministros de Exteriores. Trump lleva días repitiendo la idea de que EEUU «necesita Groenlandia por razones de seguridad» y que esa seguridad no la puede dar Copenhague. «Lo que hicieron para reforzar la seguridad fue añadir un trineo más», se mofó el líder estadounidense.
Mientras, la OTAN mira con mucho recelo. Fuentes de la Alianza explicaron a 20minutos que la defensa de la organización es colectiva y por tanto aplicable a todos los miembros, en referencia a un posible conflicto -del tipo que sea- entre Dinamarca y EEUU, ambos parte del club atlántico. Entienden la importancia estratégica de la isla para Occidente y por eso reclaman que hay estabilidad en la región.
Entre los países hay mensajes cruzados. Desde España, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, pidió una Europa «fuerte y unida» ante la tensión internacional. «Quieren dividirnos y debilitarnos», sostuvo, sin hacer referencia directa a Trump. No obstante, ha pedido que Europa aprenda que no debe «aislarse» y busque «una respuesta unitaria y eficaz». Por su parte, el Ejecutivo alemán reclamó «no caer en escenarios apocalípticos» sobre la situación en el Ártico. «Por el momento, el Gobierno no quiere contribuir a seguir escalando verbalmente esta situación. Solo puedo advertir en contra de caer en escenarios apocalípticos«, declaró en rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo alemán, Strefan Kornelius, en respuesta a las palabras de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en las que decía que una anexión de Groenlandia por parte de EEUU supondría «el fin de la OTAN».
Trump sí ha llegado a usar la palabra «anexión» aunque ahora las maniobras han sido suavizadas por su secretario de Estado. Con todo, queda la duda de qué pasaría si EEUU atacase Groenlandia con su Ejército. ¿Qué haría la UE? En principio, podría recurrir al artículo 42.7 del Tratado, que obliga a asistir militarmente a un socio del bloque, en este caso Dinamarca. Bruselas insiste en que es «legalmente posible». Eso sí, se podría actuar con otras medidas como sanciones o aranceles, según apuntan algunos expertos consultados por 20minutos. Pero la cuestión está llena de matices: en 1985 Groenlandia decidió no formar parte -mediante referéndum- de la UE, pero al ser un territorio autónomo dependiente de Dinamarca, la asistencia se prestaría al socio. Los expertos inciden en que, en todo caso, se trata de un extremo que no está explorado y por tanto la Unión entraría en terreno desconocido.
